El siniestro ferroviario dejó 73 personas hospitalizadas, 24 de ellas en estado grave, entre las que se encuentran cuatro menores de edad.
Lo que debía ser un viaje de fin de semana terminó convertido en una escena de emergencia y dolor. La tranquilidad de la tarde del domingo se rompió abruptamente en la localidad de Ademuz, donde dos trenes de pasajeros colisionaron tras un descarrilamiento que aún no tiene una explicación clara.
De acuerdo con información confirmada por fuentes de la investigación, el balance preliminar del accidente ferroviarioasciende a 39 personas fallecidas, mientras que 73 pasajeros continúan hospitalizados en distintos centros médicos. De ellos, 24 permanecen en estado grave, lo que mantiene activadas las alertas sanitarias y de emergencia.
El accidente ocurrió cuando un tren de la compañía Iryo, que había salido de Málaga con destino a Madrid y transportaba 317 personas, descarriló parte de su convoy al caer la tarde. Los tres últimos vagones se salieron de la vía y terminaron invadiendo el carril contiguo justo en el momento en que circulaba otro tren, un Alvia de la empresa Renfe, que cubría la ruta hacia Huelva.
El impacto fue violento. Los vagones del tren de Iryo chocaron contra los dos primeros del convoy de Renfe, que salieron despedidos y cayeron por un terraplén de aproximadamente cuatro metros. La fuerza del choque provocó escenas de caos dentro de los vagones, con pasajeros atrapados y múltiples personas lesionadas.
Equipos de emergencia, bomberos y personal sanitario llegaron rápidamente al lugar para atender a las víctimas y coordinar las labores de rescate. Durante varias horas, la prioridad fue evacuar a los heridos, estabilizar a los más graves y asegurar la zona del accidente.
Desde Madrid, el ministro de Transportes, Óscar Puente, se refirió al siniestro como un hecho “raro y difícil de explicar”, señalando que el tren implicado era relativamente nuevo y que la infraestructura ferroviaria había sido renovada recientemente. Sus declaraciones reflejan la incertidumbre que rodea las causas del accidente.
Las autoridades mantienen abierta la investigación para determinar qué provocó el descarrilamiento inicial y cómo se produjo la colisión. Mientras tanto, el país sigue atento a la evolución de los heridos y a las conclusiones oficiales de uno de los accidentes ferroviarios más graves registrados en los últimos años.


