El mar está a punto de dejar incomunicados al Magdalena y el Atlántico.
La problemática de erosión costera que se evidencia entre los kilómetros 18 y 20 de la vía que de conecta al departamento del Magdalena con el Atlántico y otras zonas del país es “crónica de una muerte anuncia”.
Así lo han confirmado actores políticos del departamento y el representante de la Concesión Ruta del Sol II, Fabian Saumeth, quien ya habría informado, desde el pasado mes de enero, que la vía se estaba viendo gravemente afectada por la fuerza del mar.
“Desde el mes de enero se había advertido por parte de la concesión lo que estaba ocurriendo y en la noche del domingo se presentó una fuerte arremetida del mar que afectó significativamente la vía removiendo cerca de 140 metros de playa y material de contención, razón por la que tuvimos que cerrar un carril”, manifestó el representante de la Ruta del Sol II.
Informó además, que el Instituto Nacional de Vías -Invías-, a cargo del enrocado entre los kilómetros 18 y 20, “dispuso de una maquinaria, nosotros apoyamos con otras, sin embargo, en este momento no ha sido asegurada la vía y necesita un trabajo de mayor refuerzo”.
A pesar de la presencia del Invías en la zona afectada y de la activación de un plan de contingencia, con este trabajo tan solo se garantizará una estabilidad momentánea, más no definitiva.
“Estos trabajos resistirán mientras se contraten los viaductos, estamos hablando de tres o cuatro años, los estudios definitivos se desconocen y sería ese un tiempo aproximado, básicamente lo que se tardarían hacer los viaductos para implementar una solución definitiva”, agregó Fabián Saumeth.
Finalmente, hizo un llamado para que se inicien los trabajos de gran de refuerzo contratados por el Invías por un valor de 8.542 millones de pesos y “si los tiempos permiten, se lleve a cabo la obra del viaducto ”.
