La situación también se agrava con las medidas restrictivas ordenadas en medio de la pandemia. A pesar de las millonarias pérdidas, los servicios públicos y el cobro de arriendo no se han detenido.
Luego de conocerse el informe del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) donde anuncia que por lo menos 1 millón 700 mil tenderos de Colombia reportan pérdidas millonarias, en Santa Marta esta situación no es ajena. Se calcula que por lo menos 2.400 de estos micronegocios se han visto afectadas por la pandemia, la parálisis financiera y las economías informales.
Estas últimas que sin ningún control del ente gubernamental transitan por la ciudad movilizando en carretillas los víveres, verduras, frutas, carnes frías y otros productos de la canasta familiar. No tienen puntos fijos, pero su actividad domiciliaria ha provocado una disminución de las compras en las tiendas de barrio.
Rosa Delia Rueda Caicedo, directora ejecutiva de Undeco, precisa que el bajón en las ventas se da con mayor visibilidad en los locales pequeños de los sectores más vulnerables, ya que la ayudas humanitarias de alimentos se han concentrados en estos barrios. Las tiendas han disminuidos sus ingresos porque la gente ya tiene llena sus lacenas y porque los abastos pasan por la puerta de su casa.
“La informalidad es un fenómeno que nos tiene altamente afectados. El incremento en un 50% de los carretilleros empeora la situación, estos se ubican en las puertas de las tiendas y los clientes que llegan los acaparan. Ellos incumplen las medidas y protocolos establecidos” dijo Rueda.
Undeco en la ciudad asocia a 1.300 tenderos, el 60% del total de los negocios formales con cámara de comercio, los cuales hablan en nombre de un gremio altamente golpeado tambiénpor los cobros excesivos de arriendo, servicios públicos e impuestos. La entidad asegura que la competencia desleal podrá llevar a la quiebra los negocios.
No obstante, además de la proliferación de las carretillas hay un tercer evento que está afectando la economía de las tienda, la prohibición de abrir sábados y domingos. Ofrecer sus servicios solo por domicilio representa un desgaste logístico.
Rosa Delia afirmó que se está preparando desde Undeco una solicitud formal a la alcaldesa Virna Johnson, donde se establece la concesión de algunas excepciones, principalmente para abrir los fines de semanas.
“Estamos a la espera del Decreto de adopción de medidas para este mes de cuarentena, sin embargo ya radicamos una solicitud ante la Secretaría de Desarrollo Económico pidiendo la opción que la tiendas puedan atender sábados y domingos, con unos horarios moderados, aplicando ‘pico y cédula’ exclusivos para esos días”, concluyó Rueda Caicedo.
