El expresidente dirigió un mensaje directo a más de medio millón de trabajadores informales y los puso en el centro de la propuesta presidencial del uribismo.
El mototaxismo entró de lleno en la disputa política. En un mensaje directo al gremio, el expresidente Álvaro Uribe Vélez buscó conectar con uno de los sectores más amplios de la economía informal, alineando sus propuestas con la candidatura de Paloma Valencia.
En el video, Uribe reconoce el peso social de esta actividad, señalando que son más de 500 mil colombianos los que dependen del mototaxismo para generar ingresos, en su mayoría en condiciones precarias.
Su mensaje no se quedó en el diagnóstico. Planteó que, en un eventual gobierno de Valencia, este sector sería incorporado a una estrategia enfocada en mejorar sus condiciones económicas y laborales.
Entre las principales apuestas mencionó la implementación de programas de formación técnica en ciclos cortos, así como el acceso a créditos respaldados por el Estado, con el objetivo de facilitar la inclusión productiva y reducir la dependencia de la informalidad.
El exmandatario también planteó la necesidad de abrir espacios de diálogo en distintas regiones del país, reconociendo que el fenómeno del mototaxismo no puede abordarse con una sola fórmula, sino con soluciones adaptadas a cada territorio.
El pronunciamiento ocurre en medio de una campaña marcada por la búsqueda de apoyos en sectores populares, donde el mototaxismo se ha convertido en un actor clave por su número y capacidad de movilización.
Con este movimiento, el uribismo pone sobre la mesa un tema que durante años ha estado en el centro del debate entre legalidad, empleo y transporte, y lo convierte ahora en una apuesta política directa de cara a las elecciones.


