El hombre resultó gravemente herido al intervenir para defender a su hermana en medio de un hecho de intolerancia en el barrio San Alex, en Santa Marta. Hoy agradece a Dios y al equipo médico que logró salvarle el ojo.
Lo que pudo terminar en una tragedia hoy es contado como un verdadero milagro por Alex Rosado, quien recibió una puñalada muy cerca del ojo en medio de un hecho de intolerancia ocurrido en el barrio San Alex, en Santa Marta.
Rosado resultó lesionado cuando intentó intervenir para defender a su hermana de un hombre durante un ataque donde le proporcionó una profunda herida poniendo en riesgo su visión.
Tras varios días de angustia y atención médica especializada, el hombre logró salí victorioso y actualmente se encuentra fuera de peligro, continuando con su proceso de recuperación.
Con alivio y agradecimiento, Rosado compartió su testimonio y aseguró que hoy puede hablar de lo ocurrido gracias a un milagro.
“Gracias a Dios estoy bien, esto fue un milagro. Agradezco al personal médico de la clínica Gestión Salud por todo el esfuerzo y la atención que me brindaron. No fue fácil, fueron días muy duros y pensaba que iba a perder mi ojo, pero gracias al doctor Aníbal Noriega pude salir bien”, expresó.
El sobreviviente también aprovechó para enviar un mensaje de gratitud a Dios y al equipo médico que estuvo a cargo de su tratamiento, destacando la labor del especialista que logró recuperar su ojo.
Mientras continúa su recuperación, su historia se convierte en un testimonio de resistencia y fe tras un episodio de violencia que por poco le cambia la vida para siempre.


