El encuentro bilateral, previsto para principios de febrero, se dará tras una llamada telefónica clave que habría reducido tensiones diplomáticas y reactivado el diálogo entre Estados Unidos y Colombia, con el narcotráfico como tema central.
La reunión entre Trump y Petro en la Casa Blanca, anunciada para la primera semana de febrero, marca un nuevo capítulo en la relación entre Estados Unidos y Colombia, luego de una conversación telefónica que se extendió por cerca de una hora y que, según análisis internacionales, habría servido para desactivar una posible crisis diplomática.
El anuncio fue realizado por el presidente estadounidense a través de su red social Truth Social, donde expresó su confianza en que el encuentro será “muy positivo” para ambos países.
Sin embargo, dejó claro que uno de los puntos innegociables será la lucha contra el tráfico de cocaína y otras drogas, al advertir que estas deben ser detenidas antes de ingresar a territorio norteamericano.
La confirmación del encuentro se conoció apenas dos días después del primer diálogo directo entre ambos mandatarios. En ese intercambio, el jefe de Estado estadounidense señaló que fue “un honor” sostener la llamada, en la que se abordaron desacuerdos previos y la situación del narcotráfico.
Desde Bogotá, el presidente colombiano confirmó públicamente la conversación durante una manifestación en la Plaza de Bolívar, explicando que el diálogo se centró en dos asuntos principales: la reactivación de los canales diplomáticos directos entre cancillerías y presidencias, y la presentación de las cifras de incautación de drogas alcanzadas durante su administración.
Aunque aún no se conocen detalles precisos sobre la agenda, los asistentes o la fecha exacta del encuentro, el propio Trump reiteró que la cita se realizará a comienzos de febrero, lo que confirma la intención de ambas partes de retomar el diálogo de alto nivel en un momento clave para la cooperación bilateral.


