La carrera Quinta se llenó de familias, niños y curiosos que salieron a disfrutar de una jornada diferente, marcada por los vehículos clásicos y el paso de los caballos.
Santa Marta comenzó a celebrar por todo lo alto sus 501 años y el inicio de la Fiesta del Mar. Este miércoles, la carrera Quinta se convirtió en escenario de un desfile de carros antiguos y una cabalgata que llamó la atención de propios y visitantes.
Desde los andenes, muchas personas no se perdieron el paso de los vehículos y los caballos. Niños, jóvenes y adultos aprovecharon para tomarse fotos, mirar de cerca los carros y disfrutar del espectáculo que, por momentos, hizo que las calles del Centro Histórico se llenaran de alegría y curiosidad.
La secretaria de Cultura Lina Sánchez destacó que la actividad hace parte de la programación de la Fiesta del Mar y explicó que “esta es la Herencia del Mar. Con este evento quisimos empezar la Fiesta del Mar, la fiesta más representativa que tiene Santa Marta”.
Te puede interesar: Jugaba fútbol con sus amigos y terminó asesinado a tiros en plena calle de El Bosque, Barranquilla
La funcionaria también resaltó el impacto que tienen estas celebraciones para la ciudad y aseguró que “con la Fiesta del Mar sencillamente ganamos todos, ganamos los samarios”. La idea, según explicó, es seguir apostándole a actividades que atraigan a visitantes y ayuden a mover la economía local.
Por su parte, William Mata, docente y publicista, contó que “hoy se está realizando el inicio de la Fiesta del Mar con un desfile de automóviles antiguos y una cabalgata de caballos para las personas que desean interesarse por los clásicos y por ese tipo de eventos”.
Mata también destacó que este tipo de actividades buscan abrirle un espacio a los carros clásicos en Santa Marta. “Estamos tratando de ponernos a la par con otras ciudades que también se interesan por este tipo de eventos. Los niños, toda la familia que se interesa por eso, pueden venirse a tomar fotografías”, señaló.
Y es que algunos de estos vehículos no solo llaman la atención por su apariencia. Según explicó William, el carro que se encontraba en el lugar podría tener un valor aproximado de entre 100 y 120 millones de pesos, aunque, como ocurre con muchos vehículos clásicos, el valor sentimental para sus propietarios puede ser mucho más grande.
Entre carros que parecían sacados de otra época y el paso de los caballos, Santa Marta vivió una tarde diferente, con familias enteras disfrutando de una actividad que sirvió como abrebocas para lo que será la celebración de la Fiesta del Mar y los 501 años de la ciudad.


