La mayoría de los menores utilizan el mototaximo como medio de transporte, sin las medidas de protección como el casco.
Luego de dos años de suspender las clases presenciales por la pandemia por covid-19, los colegios públicos y privados de Santa Marta ya iniciaron el calendario escolar, es por ello que desde el inicio del día y al mediodía, el tráfico en la ciudad se ve un poco congestionado, debido a los vehículos que intenta llegar hasta las instituciones educativas.
Este alto flujo de carros y motos ha hecho que se registren accidentes en diferentes puntos de la capital del Magdalena. El pasado martes un siniestro vial se registró en el puente de El Yucal, donde una estudiante de colegio fue la protagonista, resultando gravemente herida, debido a no llevar el casco de protección.
El fuerte impacto contra un bus de servicio público, ocasionó que la joven de 13 años salieran expulsadas al asfalto, sufriendo graves lesiones, principalmente en su cabeza.
Y es que esta práctica irresponsables es habitual por parte de los jóvenes y mototaxistas que van a toda velocidad y sin ningún tipo de medida de seguridad. Santa Marta Al Día visitó uno de los sitios más críticos de la ciudad, donde este comportamiento es frecuente.
Se trata del semáforo de la avenida del Libertador con avenida del Estudiante, donde están ubicados los principales colegios como el Liceo Celedón, el Técnico Industrial, Francisco de Paula Santander y La Normal María Auxiliadora.
Este punto las infracciones están por doquier, principalmente de las motocicletas, donde tres y hasta cuatro tripulantes se movilizan en uno de estos vehículos de dos ruedas, las medidas de protección son ignoradas, asimismo las señales de tránsito pese a que en este lugar hay una cámara de foto multas.
Lo más preocupante de la situación es que la mayoría de estos pasajeros son estudiantes menores de edad, los cuales no miden el peligro de cada maniobra del conductor.
Cabe indicar que, hace unas semanas la Secretaría de Movilidad hizo un acompañamiento especial a los alumnos de estas instituciones, pero esto no fue constante y los desórdenes son evidente afueras de los centros educativos.
Pero el llamado puntual es a los padres de familia, para que estén alerta sobre el medio de transporte que utilizan sus hijos y tomen los correctivos adecuados para que esta práctica no se repitan.
