Las mujeres, provenientes de Fundación, Ciénaga, Aracataca y la Zona Bananera, aseguran que permanecen en la ciudad porque tienen familiares hospitalizados y que salir a las calles representa un riesgo ante las restricciones y el temor generado por la situación de orden público.
Una denuncia pública realizada desde las afueras de la Clínica El Prado, en Santa Marta, puso en evidencia la situación que estarían atravesando siete mujeres provenientes de distintos municipios del Magdalena, quienes aseguran tener familiares hospitalizados en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI).
Una de las mujeres, quien dijo ser de Fundación, relató mediante un video que permanece en la capital del Magdalena acompañando a su cuñada y a su sobrina, una bebé que nació hace pocos días y cuya madre se encuentra en UCI.
Según su testimonio, varias de las mujeres permanecieron dentro de las instalaciones durante la noche debido a que no tenían condiciones para regresar a sus municipios en medio de la situación de orden público que atraviesa Santa Marta. Sin embargo, afirmó que personal de seguridad les indicó que debían abandonar la zona de urgencias.
La mujer aseguró que la situación se habría repetido durante la madrugada y señaló que, alrededor de las 4:40 a. m., nuevamente les solicitaron salir de las instalaciones.
“Somos siete mujeres que tenemos a nuestros pacientes en cuidados intensivos y no podemos ir y venir”, manifestó durante la transmisión.
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Permanecer cerca de sus familiares
Las mujeres aseguran que su permanencia en la clínica no obedece a una decisión de permanecer indefinidamente en la sala de urgencias, sino a la necesidad de mantenerse cerca de sus familiares hospitalizados ante cualquier eventualidad médica.
La denunciante explicó que algunas de ellas proceden de Ciénaga, Aracataca y la Zona Bananera, mientras que ella es de Fundación. En su caso particular, afirmó que su cuñada acaba de dar a luz y permanece en UCI, mientras la recién nacida continúa hospitalizada.
También contó que no ha podido conocer a la bebé debido a los protocolos de visita y a que la madre permanece en cuidados intensivos.
“Yo tengo a mi sobrinita en UCI y tengo a mi cuñada en UCI”, expresó, al explicar que abandonar Santa Marta le generaría preocupación ante la posibilidad de que se presente una complicación y no pueda regresar rápidamente.
La mujer manifestó además que las restricciones de movilidad durante el paro armado dificultan conseguir transporte para desplazarse entre Santa Marta y los municipios de origen de las familias.
Denuncian falta de acompañamiento
Mediante video, la mujer cuestionó también la presencia de la fuerza pública en el sector de la clínica. Aseguró que, mientras permanecieron en el exterior del establecimiento, no observó uniformados realizando labores de vigilancia en esa zona.
Esta afirmación corresponde a su testimonio y no constituye, por sí sola, una verificación independiente sobre el dispositivo de seguridad desplegado en Santa Marta.
Las mujeres pidieron la intervención de entidades y organizaciones que puedan revisar su situación y encontrar una alternativa que les permita permanecer cerca de sus familiares sin exponerse innecesariamente a las condiciones que atraviesa la ciudad.
La denunciante también manifestó su inconformidad con el protocolo aplicado por la clínica y sostuvo que comprende que existan restricciones para ingresar a determinadas áreas asistenciales, pero considera que debería existir una alternativa para quienes tienen familiares en estado crítico y proceden de municipios diferentes a Santa Marta.


