Las declaraciones provocaron la reacción de la procuradora ambiental, minera y energética de Boyacá, Alicia López Alfonso, quien pidió moderar el discurso y evitar referencias ideológicas
Durante una mesa de trabajo entre el Gobierno Nacional y la Federación de Campesinos Parameros, en medio del proceso de redelimitación de páramos y áreas protegidas, el gobernador de Boyacá, Carlos Amaya, generó polémica al asegurar que los conflictos actuales fueron originados por gobiernos de derecha y advirtió sobre un posible escenario de represión si esa tendencia regresa al poder.
El mandatario departamental sostuvo que este es un momento clave para lograr acuerdos con el actual Gobierno, al considerar que existe voluntad de diálogo, a diferencia de lo que, según él, ocurriría con un cambio de orientación política.
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“Yo no quiero ser ave de mal agüero, pero parece que están soplando mucho los vientos de la derecha acá en Boyacá. hay que aprovechar este momento para negociar, porque si el nuevo gobierno es de derecha, lo único que va a haber es represión”, expresó Amaya durante su intervención.
Las declaraciones provocaron la reacción de la procuradora ambiental, minera y energética de Boyacá, Alicia López Alfonso, quien pidió moderar el discurso y evitar referencias ideológicas en un espacio que busca la construcción conjunta de soluciones.
“Yo hago un llamado a un diálogo asertivo. Evitemos enunciar sectores políticos, porque estamos en un proceso de construcción para el territorio”, señaló la funcionaria.
Sin embargo, el gobernador interrumpió la intervención para defender su postura y afirmó que está en su derecho de expresar lo que considera hechos políticos e históricos.
“Yo no voy a permitir que se me diga qué debo decir o no. Esta situación es producto de decisiones de gobiernos de derecha”, respondió Amaya, quien incluso aseguró que prefiere una eventual sanción disciplinaria antes que guardar silencio.
El intercambio evidenció la tensión en medio de un proceso clave para las comunidades campesinas del departamento, especialmente aquellas ubicadas en zonas de páramo, que han venido reclamando una nueva delimitación.
Los habitantes de estas zonas, principalmente en el norte de Boyacá, han manifestado que la delimitación anterior los dejó en condiciones de inseguridad jurídica y limitó sus actividades agropecuarias, afectando su sustento.
En este contexto, el Gobierno Nacional y las organizaciones campesinas avanzan en mesas de diálogo para redefinir los límites de los páramos, buscando un equilibrio entre la protección ambiental y los derechos de las comunidades que habitan estos territorios.


