Más de 13.000 animales han sido víctimas en los últimos años, mientras crece la presión sobre especies protegidas en plena temporada religiosa.
Mientras millones de personas se preparan para la Semana Santa, las autoridades ambientales encendieron una alerta que va más allá de lo espiritual. El Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible advirtió sobre el aumento del tráfico ilegal de fauna silvestre y la extracción de palma de cera, prácticas que se intensifican durante esta época del año.
Las cifras son contundentes. Entre 2023 y 2025, más de 13.000 animales silvestres han sido víctimas de este delito. Los reptiles lideran la lista, con especies como la tortuga hicotea, el caimán de anteojos y la iguana verde, extraídos principalmente para el consumo de carne y huevos.
En segundo lugar aparecen las aves, muchas de ellas capturadas para el comercio ilegal como mascotas. Loros, canarios y periquitos hacen parte de este grupo, seguidos por mamíferos como zarigüeyas, armadillos y monos aulladores, que también sufren las consecuencias de este mercado clandestino.
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Pero el impacto no se limita a la captura. Desde el Ministerio advierten que el maltrato animal está presente en toda la cadena del tráfico ilegal: desde la extracción hasta la comercialización, lo que provoca altos niveles de mortalidad incluso antes de que los animales sean rescatados.
La problemática también golpea a la palma de cera, símbolo nacional cuya tala está prohibida por ley. Durante Semana Santa, su uso para la elaboración de ramos religiosos incrementa la presión sobre esta especie, catalogada en peligro de extinción y fundamental para el equilibrio de los ecosistemas andinos.
Además, la palma de cera es vital para especies como el loro orejiamarillo, que depende de este árbol para su alimentación y refugio.
Solo entre 2023 y 2024, las autoridades incautaron más de 7.500 unidades de palma de cera, lo que refleja la magnitud del problema.
Ante este panorama, el llamado es claro: evitar la compra de fauna silvestre y optar por alternativas sostenibles en las celebraciones religiosas.


