El instituto reportó una anomalía de +3,49 °C en la temperatura superficial del océano Pacífico y estima un 83 % de probabilidad de que el fenómeno mantenga una intensidad fuerte o muy fuerte hasta marzo de 2027.
El fenómeno de El Niño fue declarado oficialmente en Colombia, luego de que el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) confirmara las condiciones técnicas asociadas al calentamiento del océano Pacífico y a la evolución de las variables atmosféricas.
De acuerdo con las proyecciones divulgadas, sus efectos podrían prolongarse hasta el primer semestre de 2027, con posibles reducciones en las precipitaciones y aumentos de temperatura. Las regiones Caribe, Andina y Pacífica están entre las zonas que deberán prestar especial atención a los cambios en los patrones de lluvia.
Aunque durante octubre y noviembre se presentan precipitaciones propias de la segunda temporada de lluvias, las autoridades advierten que el déficit podría intensificarse a partir de diciembre, aumentando la preocupación por la disponibilidad de agua y los incendios forestales.
El océano Pacífico registra una anomalía de +3,49 °C
Según la información suministrada, el Ideam registró una anomalía de +3,49 °C en la temperatura superficial del océano Pacífico, en medio de un proceso sostenido de calentamiento.
Las proyecciones del instituto señalan una probabilidad del 83 % de que El Niño mantenga una intensidad entre fuerte y muy fuerte hasta marzo de 2027. El fenómeno podría prolongarse hasta finales del primer semestre del próximo año.
Esta evolución mantiene en alerta a las autoridades por los posibles efectos sobre las lluvias, las temperaturas y la disponibilidad de recursos hídricos.
Sin embargo, la declaratoria no significa que dejará de llover en el país. El efecto esperado es una posible disminución de las precipitaciones frente a los valores habituales, aunque las condiciones pueden variar entre regiones.
Le puede interesar: Estos son los 12 semifinalistas de Acordeoneros Aficionados del Festival Mar de Acordeones, versión 30°
Alcaldes y gobernadores deberán preparar planes de contingencia
Ante el panorama climático, el Gobierno Nacional estableció directrices para coordinar las acciones de prevención y respuesta frente a los riesgos asociados con El Niño.
La Directiva Presidencial 03, expedida el 22 de septiembre, fijó como plazo el 30 de noviembre para que las entidades responsables tengan listos sus planes de contingencia.
Entre los riesgos que se busca atender están el desabastecimiento de agua, los incendios forestales, las pérdidas de medios de vida y las interrupciones de servicios esenciales.
Le puede interesar: Delcy Rodríguez adelanta la Navidad en Venezuela y anuncia cuándo comenzarán las celebraciones
Los alcaldes deberán convocar sus consejos municipales de gestión del riesgo, actualizar sus estrategias de respuesta, identificar fuentes alternas de agua y mantener vigentes los convenios con los cuerpos de bomberos.
Por su parte, los gobernadores tendrán que coordinar las capacidades departamentales y apoyar a los municipios que no dispongan de suficiente personal o equipos para responder a posibles emergencias.
Agua e incendios, entre las principales preocupaciones
La posible reducción de las lluvias obliga a las autoridades territoriales a prepararse para escenarios de menor disponibilidad de agua, mayores temperaturas y aumento del riesgo de incendios forestales.
En las regiones donde el abastecimiento depende de fuentes superficiales, las medidas preventivas y la identificación de fuentes alternas serán fundamentales para responder a eventuales dificultades.


