La reapertura será progresiva y sectorizada, con algunas restricciones y recomendaciones especiales en varios sectores del parque.
Tras varias semanas de cierre preventivo, las autoridades confirmaron que las playas y senderos del Parque Nacional Natural Tayrona se encuentran en condiciones óptimas, lo que permitirá su reapertura progresiva a partir de este 5 de marzo.
La decisión representa un alivio para el sector turístico del departamento del Magdalena y un impulso importante para la reactivación económica de la región Caribe, luego del periodo de suspensión de actividades.
De acuerdo con los reportes técnicos conocidos a nivel nacional, las inspecciones ambientales y de seguridad más recientes determinaron que la mayoría de playas, senderos ecológicos y zonas habilitadas están aptas para recibir visitantes. El proceso de verificación incluyó evaluación de riesgos, estado de los caminos, conservación ambiental y cumplimiento de protocolos.
Reapertura por sectores
El ingreso se realizará de manera progresiva y sectorizada, lo que significa que no todas las áreas estarán disponibles simultáneamente. Esta estrategia busca garantizar un retorno ordenado, respetando la capacidad de carga del parque y protegiendo uno de los ecosistemas más biodiversos del país.
Entre las disposiciones confirmadas:
Bahía Concha tendrá apertura total de sus atractivos, aunque se recomienda precaución en algunos puntos del camino de acceso.
Palangana abrirá con advertencia por posibles caídas de árboles y remoción de terreno.
Los sectores de Cañaveral, Cabo San Juan y Calabazo estarán habilitados, excepto el sendero Kogui. También se permitirá tránsito por el sendero El Cangrejal, donde habrá presencia de grupos de trabajo para control y acompañamiento. Se recomienda precaución ante posibles inundaciones o accidentes.
El ingreso a Granate estará autorizado únicamente desde las zonas de recreación habilitadas para arribo de embarcaciones, con advertencia por condiciones de viento y oleaje.
Medidas desde el 5 de marzo
Estas disposiciones entrarán en vigencia desde el 5 de marzo y buscan minimizar riesgos, garantizar la seguridad de los visitantes y preservar el entorno natural.


