En estos lugares se puede observar a simple vista a mujeres, algunas menores de edad, y miembros de la comunidad Lgbti, ofreciendo sus servicios.
Sigue creciendo progresivamente la reactivación económica en el Centro Histórico de Santa Marta y con ella el aumento sin medida de la prostitución en las calles, parques y camellón de esta zona turística de la ciudad.
En estos lugares emblemáticos se puede observar a simple vista a mujeres, algunas menores de edad, y miembros de la comunidad Lgbti, ofreciendo sus servicios a partir de las 6:00 de la tarde.
En varias ocasiones se han presentado disputas de territorios entre quienes se prostituyen, alterando el orden público, ya que en los enfrentamientos las mujeres sacan cuchillos y otros elementos cortopunzante.
Sin duda alguna, los más afectados son los comerciantes y hoteleros, quienes invierten en el destino de manera nacional e internacional, sin embargo, este trabajo se empaña por la presencia masiva de prostitutas.
“Ellas no tienen que ver para insultarse, agredirse incluso hasta con arma blanca. Adicionalmente, acosan a las personas cuando caminan para seducirlos y que les paguen por tener una práctica sexual”, manifestó Isabel Jaramillo, propietaria de una discoteca en la zona, al periódico El Tiempo.
Asimismo, denuncian que la mayoría de trabajadores sexuales permanecen sin ningún control o regulación de las autoridades, hasta horas de la madrugada en los parques de Los Novios y Bolívar.
“Son unas redes prostitución que se han fortalecido. Uno siempre ve a hombres que llegan en camionetas de alta gama y les suministran refrigerios y dinero para sus comidas. Estas personas serían las principales responsables de esta situación”, indicó un hotelero que por su seguridad no quiso identificarse.
Una posible solución
Son muchas las estrategias que se vienen trabajando desde el Distrito de Santa Marta, pero han sido insuficientes para esta problemática que cada día crece más y más.
Diana Giraldo, directora de la Corporación Centro Histórico manifestó que actualmente se desarrollan mesas de trabajo de manera articulada con la Alcaldía, Policía y Migración Colombia, con el fin de dar solución.
“Tener una zona de tolerancia dentro del Centro Histórico crea muchos flagelos, principalmente la prostitución, microtráfico y otros que alteran la seguridad en la zona”, indicó.
De acuerdo con Giraldo hasta el momento ha trabajado en la caracterización de las trabajadoras sexuales nacionales y que ejercen su profesión desde las calles 10 a la 13 la zona establecida de ser zona de tolerancia. Además, se desarrollan reuniones con los propietarios de bares nocturnos que contratan a mujeres para ofrecer el servicio de acompañamiento.
“El objetivo es apoyarlas en una empleabilidad o la creación de sus propios proyectos productivos, de esa manera podemos darles la oportunidad de sacarlas de las calles”, precisó Diana Giraldo.
Por último, la representante del sector, señaló que no hay que estimatizar a todas las mujeres que realizan este tipo de trabajo, ya que estas hacen parte de una población vulnerable que han sido maltratadas, violadas y casi siempre rechazada por su condición.
“En el plan de recuperación del Centro Histórico esta comunidad hace parte de los ejes a trabajar y hacerles un acompañamiento con las autoridades competentes para garantizar sus derechos”.
