En menos de 15 días, tres integrantes del mismo núcleo familiar han sido asesinados en una zona donde los cuerpos empiezan a aparecer con alarmante frecuencia.
La violencia volvió a golpear con brutalidad en el municipio de Sevilla. Esta vez, la víctima fue Jessica Pérez, una mujer que fue sacada a la fuerza de su vivienda por hombres armados y cuyo cuerpo apareció horas después en una zona rural marcada por una seguidilla de homicidios.
El hecho ocurrió en el corregimiento de San Antonio, donde sujetos armados irrumpieron en la casa sin previo aviso. No hubo diálogo ni oportunidad de reacción. La sacaron y se la llevaron con rumbo desconocido, en un episodio que dejó a la comunidad en shock.
La incertidumbre duró poco. Horas más tarde, el desenlace fue confirmado: Jessica había sido asesinada. Su cuerpo fue abandonado cerca del puente sobre el río Bugalagrande, en un tramo que conecta las veredas La Irlanda y El Retiro, un punto que, según habitantes, se ha convertido en escenario recurrente para dejar víctimas.
Le puede interesar: ¿Arte moderno o castigo visual? La estatua de Falcao que incomodó al mismo ‘Tigre’ en Bahía Concha
Pero lo que más inquieta a las autoridades y a la comunidad es que este crimen no ocurrió en solitario. En menos de dos semanas, ya son tres los integrantes de la misma familia asesinados. Días antes, dos hombres con vínculos cercanos a Jessica fueron atacados en la vereda Chorreras, en límites entre Sevilla y Bugalagrande.
Le puede interesar: ¿En busca de otra muñequera? Yina Calderón le pide a Wescol revancha con la Valdiri
La repetición de los hechos ha encendido las alarmas. Para los pobladores, no se trata de casos aislados, sino de una violencia dirigida, que sigue un patrón y deja en evidencia una preocupante falta de control en la zona rural.
El temor se ha instalado en sectores como San Antonio, La Irlanda y El Retiro, donde la aparición constante de cuerpos ha cambiado la cotidianidad. El silencio, la incertidumbre y la sensación de vulnerabilidad dominan el ambiente.
Ante este panorama, la comunidad exige respuestas urgentes. Piden mayor presencia de la fuerza pública, operativos sostenidos y acciones concretas que permitan frenar lo que ya muchos consideran una cadena de asesinatos sin control.


