El alcalde de Sincelejo calificó como un “ataque político” las declaraciones del presidente Abelardo de la Espriella y defendió su derecho a la presunción de inocencia.
El fuerte cruce político entre el presidente Abelardo de la Espriella y el alcalde de Sincelejo, Yahir Acuña, continúa generando reacciones, luego de que el mandatario nacional advirtiera que los recursos que lleguen a la capital de Sucre no estarán bajo el control directo de la administración municipal.
Acuña reaccionó a través de sus redes sociales y calificó las declaraciones del presidente como un “ataque político”, al tiempo que cuestionó el tono utilizado en su contra y pidió que se respete la presunción de inocencia.
“No me culpe de los malos resultados que obtuvo en la ciudad de Sincelejo. No me perfile, señor presidente. Yo también tengo una familia, tengo unos hijos que me preguntan, que sufren con todo esto”, manifestó el alcalde.
En su respuesta, Acuña también hizo un llamado directo al jefe de Estado: “Señor presidente, desarme su corazón, el odio no le hace bien a nadie”, expresó.
El mandatario local sostuvo que las investigaciones o expedientes que puedan existir en contra de una persona no significan que haya perdido sus garantías procesales.
“Yo no le voy a quitar a usted la presunción de inocencia porque tenga expedientes o porque tenga investigaciones”, afirmó Acuña, quien además señaló que en Colombia no deberían existir “investigados buenos e investigados malos”.
Durante su pronunciamiento, el alcalde de Sincelejo hizo referencia a funcionarios del Gobierno de De la Espriella que, según afirmó, también tendrían investigaciones o procesos judiciales, para cuestionar lo que considera un trato desigual frente a su situación.
“No hay investigados de segunda a investigados de primera”, sostuvo Acuña, insistiendo en que la presunción de inocencia debe aplicarse sin distinciones.
En otro de los apartes más llamativos de su respuesta, el alcalde hizo referencia al símbolo con el que se identifica políticamente el presidente y lanzó una particular frase: “Se cayó la máscara del tigre y afloró la de la bestia”.
Acuña aseguró que respeta las decisiones y opiniones del presidente, pero dejó claro que no comparte su postura.
Finalmente, el alcalde pidió que no se “satanice” a Sincelejo por las diferencias políticas y planteó una alternativa para garantizar la ejecución de los recursos nacionales: que el Gobierno permita la cofinanciación de proyectos y que estos sean ejecutados a través del Fondo Milagro.
El enfrentamiento deja en evidencia la tensión entre la Presidencia y la Alcaldía de Sincelejo, en medio de la discusión sobre el manejo y control de los recursos públicos destinados a la ciudad.


