En lo que va del año, autoridades ya inmovilizaron 124 motos por placas tapadas o adulteradas, y advierten que estas prácticas ya no serán solo multas, sino procesos penales.
La “jugadita” de andar con la placa tapada o modificada en Santa Marta dejó de ser una falta menor y pasó a convertirse en un dolor de cabeza judicial para los motociclistas que insistan en esta práctica. La Alcaldía, bajo el liderazgo de Carlos Pinedo Cuello, lanzó una advertencia clara: quien oculte, altere o suprima su placa será remitido directamente a la Fiscalía.
La Secretaría de Movilidad confirmó que esta conducta, cada vez más común en distintos sectores de la ciudad, está siendo combatida con operativos intensivos. En los primeros días del año ya se han realizado 65 inmovilizaciones por placa tapada y otras 65 por placa adulterada, una cifra que encendió las alarmas de las autoridades.
El secretario de Movilidad, Fidel Castro, fue contundente al señalar que esto no es una “travesura” ni una forma ingeniosa de evadir controles. “Estamos hablando de un delito tipificado en el Código Penal colombiano. Afecta la seguridad ciudadana, facilita hechos delictivos y rompe la trazabilidad de los vehículos”, advirtió el funcionario.
Las autoridades explicaron que estas maniobras no solo ponen en riesgo a la ciudadanía, sino que además son utilizadas para cometer robos, homicidios y otros delitos, dificultando la identificación de los responsables. Por eso, quienes sean sorprendidos no solo recibirán comparendos, sino que enfrentarán consecuencias judiciales.
Los operativos se han intensificado en avenidas principales, zonas turísticas, barrios periféricos y corredores de transporte público, en coordinación con la Policía Metropolitana y los agentes de tránsito. El mensaje es directo: en Santa Marta ya no hay espacio para motos fantasmas, y quien juegue con la ley, pagará con sanciones y procesos penales.


