El expresidente aseguró que los compromisos adquiridos por el Estado deben mantenerse y advirtió que desmontar las instituciones creadas tras la firma del acuerdo podría afectar los avances alcanzados en los territorios.
El futuro del Acuerdo de Paz volvió a ocupar el centro del debate político en Colombia luego de que el expresidente Juan Manuel Santos hiciera un llamado público al presidente electo, Abelardo De la Espriella, para que continúe con la implementación de lo pactado con la extinta guerrilla de las Farc en 2016.
Santos sostuvo que el Acuerdo de Paz trasciende a los gobiernos y constituye un compromiso del Estado colombiano, por lo que pidió que las acciones del próximo gobierno no representen un retroceso en los procesos de reconciliación, reparación a las víctimas y reincorporación de excombatientes.
El pronunciamiento se produce en medio de los anuncios realizados por De la Espriella sobre una reestructuración de la política de paz, que incluiría la eliminación de algunas entidades creadas para ejecutar el acuerdo y cambios en la estrategia institucional relacionada con este proceso.
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Frente a ese panorama, el exmandatario defendió la permanencia de los mecanismos establecidos tras la firma del acuerdo y afirmó que la consolidación de la paz requiere continuidad, especialmente en las regiones donde persisten problemas de violencia y presencia de grupos armados.
Aunque el presidente electo ha reiterado que su administración impulsará un nuevo enfoque en materia de seguridad y revisará el funcionamiento de varias instituciones, las declaraciones de Santos evidencian las diferencias que comienzan a marcar el debate sobre el rumbo que tomará la política de paz durante el próximo cuatrienio.
El intercambio de posiciones abre uno de los primeros escenarios de discusión entre el gobierno entrante y uno de los principales impulsores del acuerdo firmado en La Habana, en un momento en que diversos sectores políticos y sociales siguen atentos a las decisiones que se adopten sobre la implementación de los compromisos alcanzados hace una década.


