La nueva administración asegura que recibió el espacio con humedad, paredes deterioradas, problemas en el techo, elementos almacenados y presunta presencia de cucarachas y roedores
El salón comunal del barrio Primero de Mayo, en Santa Marta, se convirtió en uno de los primeros retos para la nueva Junta de Acción Comunal, que asegura haber recibido el inmueble en condiciones que evidencian un deterioro acumulado y la falta de mantenimiento durante los últimos años.
La nueva junta, encabezada por Yoisser Enrique Troncoso Escorcia, realizó una inspección del espacio y encontró diferentes aspectos que requieren atención. Entre ellos están paredes con pintura deteriorada y desprendida, sectores afectados por humedad y un techo que necesita intervención.
Durante la visita realizada por este medio también fue posible observar el desgaste de varias superficies y el estado general del inmueble, condiciones que actualmente dificultan el desarrollo normal de actividades comunitarias.
Un salón que necesita recuperar su función
La nueva administración también manifestó haber encontrado indicios de presencia de cucarachas y roedores, además de material reciclable y otros elementos almacenados dentro del salón.
El baño es otro de los puntos que, según la junta, requiere intervención debido a las condiciones en las que fue recibido. Para sus integrantes, la recuperación del espacio no solo implica mejorar su infraestructura, sino también garantizar condiciones adecuadas de higiene, salubridad y funcionamiento.
La intención de la nueva Junta de Acción Comunal es adelantar las gestiones necesarias para recuperar progresivamente el inmueble y devolverle el propósito para el que fue concebido: ser un punto de encuentro para los habitantes del Primero de Mayo y escenario para las actividades de la comunidad.
La anterior administración, bajo cuestionamientos
Según lo manifestado por la nueva junta, el salón comunal permaneció aproximadamente cuatro años bajo la administración de Angélica Noguera. La actual presidencia sostiene que durante ese periodo no se habrían ejecutado las obras de recuperación que, según su versión, requería el inmueble.
La nueva administración cuestiona las condiciones en las que recibió el espacio y plantea la necesidad de establecer qué acciones pueden adelantarse para recuperar la infraestructura.
No obstante, estos señalamientos corresponden exclusivamente a la actual Junta de Acción Comunal. Hasta el momento, no se conocen declaraciones de la anterior presidencia frente a las afirmaciones realizadas sobre el estado del salón y su administración durante los últimos años.
Ahora, el reto para la nueva junta será convertir este diagnóstico inicial en acciones concretas que permitan recuperar el salón comunal y devolverle a los vecinos un espacio digno para reunirse, organizar actividades y fortalecer la vida comunitaria del barrio.


