La Gobernación del Magdalena envió carrotanque al corregimiento. Por lo pronto ya no tendrán que beber agua con los animales.
Visibilizar la situación inhumana por la que pasan 19 familias en el corregimiento de Salaminita, jurisdicción del municipio de Pivijay, sirvió para que el gobierno departamental empezara a gestionar ayudas para el bienestar de la comunidad.
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Un carrotanque de agua potable, elemento por el que ahora reclaman con más urgencia, abasteció a la población que por unos días dejará de compartir aquel seco jagüey, lleno de lodo y malesa, con caballos y vacas.
Lesa Daza, líder social, informó que un funcionario de la Gobernación del Magdalena se puso en contacto con ella y de inmediato se resolvió el envío del líquido. No obstante, Daza sigue denunciando el ausentismo del Alcalde de Pivijay. El mandatario sigue sin responder a los requerimientos del pueblo.
Los voceros de la comunidad esperan que las otras necesidades sean escuchadas, no quieren que se sigan olvidando de ellos, ni mucho menos que esta ayuda se convierta en un contentillo.
Apelan a que se les haga cumplir los derechos que como víctimas del conflicto armado les compete, asimismo apelan a que como parte de la reconstrucción del tejido social, les acompañen en los procesos de salud, vivienda y educación. No quieren seguir viviendo ignorados por el Estado y sus instituciones.
El gran anhelo que guardan en su corazón, es que el gobernador Carlos Caicedo cumpla con lo que les prometió, hacer valer la sentencia en la que se les propicia una vida digna.
