El operativo dejó al grupo armado con un golpe de más de 5.153 millones de pesos y frustró la salida de 824.000 dosis al mercado internacional.
En medio de la espesura rural del sur del Cesar, las tropas del Ejército Nacional descubrieron lo que parecía una fincamás, pero que en realidad era una de las piezas clave del engranaje del narcotráfico. Allí, en la vereda Quebrada Secadel municipio de Río de Oro, funcionaba un laboratorio clandestino dedicado a la producción masiva de cocaína.
La operación, realizada en conjunto con la Policía Nacional, permitió desmantelar por completo esta estructura ilegal y asestar un golpe directo a las finanzas del ELN, estimado en más de 5.153 millones de pesos. Para las autoridades, se trata de una de las afectaciones más contundentes en esta zona estratégica del país.
Dentro del lugar fueron encontrados 824 kilogramos de clorhidrato de cocaína, además de una gran cantidad de insumos químicos, equipos industriales y herramientas utilizadas para el procesamiento de estupefacientes. Todo estaba listo para seguir produciendo droga a gran escala.
Según la investigación, la cocaína no estaba destinada al consumo local. El cargamento seguía una ruta internacionalque iniciaba en el Catatumbo, cruzaba el lago de Maracaibo en Venezuela y luego salía por el Cariberumbo a Méxicoy Estados Unidos, donde era distribuida en redes criminales de alto nivel.
Con esta operación, el Ejército aseguró haber impedido la comercialización de al menos 824.000 dosis de cocaína, frenando una cadena de narcotráfico que conectaba el norte de Colombia con los principales mercados ilegales del continente. Una acción que, más allá de los números, expone la dimensión del negocio criminal que se estaba gestando en silencio en el sur del Cesar.


