Los domicilios solo representan el 7% de las ventas en los restaurantes de la ciudad.
El confinamiento decretado por la Alcaldía significaría el fin de las plazoletas de comidas y llevaría a la quiebra otra cantidad de restaurantes que apenas comenzaban a recuperarse de la cuarentena que hubo en todo el país hace exactamente un año.
El cierre de la ciudad los días miércoles, viernes y domingo ponen en peligro la sostenibilidad de restaurantes y plazoletas de comida, así lo advirtió la Asociación Colombiana de la Industria Gastronómica, Acodres.
“Muchos de nuestros restaurantes que quedan en la plazoleta de comida han cerrado sus puertas porque con la medida del pico y cédula, aunque no aplica para restaurantes, si ha afectado la economía porque muchas personas van con esa mentalidad que no pueden recibir el servicio y la operación gastronómica es muy costosa”, dijo Paola Narvaez, directora Acodres.
Ademas, aseguran que las ventas por domicilio no son restables para mantener los gastos de empleados, arriendo y servicios de un establecimiento, ya que los domicilios solo representan el 7 % de las ventas.
El nuevo confinamiento para los residentes y turistas significa una disminución en la actividad económica de los restaurantes que aún intenta superar las crisis de la cuarentena estricta del 2020. De acuerdo con cifras entregadas por Acodres, cerca de 13.500 mil personas dependen las ventas diarias de comidas.
El gremio gastronómico reconoce que la situación en Santa Marta por el aumento de contagios y ocupación de camas UCI es crítica, pero sostienen que es importante hacer un equilibro de la económica de la que dependen muchas familias samarias.
Los empresarios de este sector aseguran que la situación de la informalidad ha perjudicado las finanzas de los establecimientos; esto debido a la falta de controles por parte de las autoridades distritales en los barrios y espacio público.
Si bien reconocen que todos tiene derecho a trabajar, la informalidad ha sido una competencia desleal porque mientras ellos cumplen todos los protocolos y medidas, algunos establecimientos informales no respetan las normas decretadas.
El llamado que hace el gremio Acodres, a la Alcaldía Distrital es que ayuden a los empresarios formales congelando las cargas impositivas distritales para poder mantener los establecimientos abiertos y evitar el despido masivo de trabajadores.
