El presidente Gustavo Petro reaccionó a la decisión del Consejo de Estado de suspender provisionalmente el decreto que fijó el salario mínimo para 2026 y aseguró que respetará la determinación judicial, pero actuará conforme a la Constitución.
El mandatario defendió que el aumento decretado cumple con los criterios económicos exigidos y reiteró que el salario mínimo es una figura ordenada por la Constitución, que prohíbe deteriorar el poder adquisitivo de los trabajadores. En ese sentido, afirmó que el nuevo decreto transitorio que deberá expedir el Gobierno seguirá los lineamientos constitucionales.
“Suspender un decreto de salario mínimo vital pone en riesgo la constitución que no permite deteriorar el poder adquisitivo del salario y anular la prerrogativa del gobierno y sus derechos en materia de salario” afirmó el mandatario.
Como parte de la respuesta institucional, anunció que el ministro de Trabajo convocará de inmediato a una reunión de concertación, en la que se revisarán las más recientes mediciones económicas. Petro sostuvo que, según los estudios disponibles, el impacto del salario mínimo en el aumento de precios es marginal, y pidió también analizar el efecto de las tasas de interés en el empleo y en el déficit.

El jefe de Estado advirtió que frenar el salario mínimo podría afectar la demanda interna y agravar problemas como el hambre y la desnutrición infantil. Finalmente, hizo un llamado a construir un “pacto social” y convocó al pueblo trabajador a pronunciarse frente a la decisión.


