El agua lluvia estancada en la zona de Cañaveral, convierte los huecos en trampas mortales.
Las lluvias que han caído sobre Santa Marta durante las últimas semanas ha representado un gran reto para los organismos de socorros, quienes permanentemente se mantienen alerta ante cualquier emergencia que se presente en el Distrito.
Sin embargo, no es esta la única problemática que trae consigo las precipitaciones. Los últimos aguaceros que azotaron a la capital del Magdalena, dejaron en evidencia que algunos sectores de la ciudad no cuentan con un óptimo sistema de desagüe en sus principales calles.
Ejemplo de ello, es la Avenida del Ferrocarril a la altura de Cañaveral, donde las aguas lluvias quedan estancadas por varios días, impidiéndole a los actores viales percatarse de los obstáculos que hay sobre la vía.
En este punto de la ciudad, una rejilla se ha convertido en el verdugo de los conductores de motocicletas y bicicletas, quienes, al no poder visibilizar el hueco, terminan cayéndose y, asimismo, lesionándose.
Asimismo, esta problemática ha intensificado la congestión vehicular que se presenta en la zona durante las horas picos, ya que la situación lleva a los actores viales a realizar maniobras peligrosas para evitar caer en la ‘trampa mortal’.
Finalmente, la ciudadanía hace un llamado a la Empresa de Servicios Públicos del Distrito -Essmar-, para que se apersone de este caso y realicen el drenaje de esta agua para evitar que se presente un accidente trágico.
