En una carta abierta conocida este 24 de enero, Nain ‘el bendito menor’ negó señalamientos en su contra, rechazó montajes mediáticos y reiteró su disposición de seguir en diálogos dentro de la política de Paz Total, tras los recientes operativos militares en La Guajira.
En una carta abierta dirigida al presidente de la República, Gustavo Petro; al ministro de Justicia, Andrés Idarraga; y al alto comisionado para la Paz, Otty Patiño, Nain Andrés Pérez Toncel ‘el bendito menor’ se pronunció públicamente tras los recientes bombardeos y operaciones militares adelantadas en el norte del país, reiterando su voluntad de paz y su disposición a continuar en escenarios de diálogo con el Gobierno Nacional.
En el documento, firmado el 24 de enero de 2026, Nain rechaza los señalamientos que lo vinculan como autor de amenazas contra el presidente y como responsable de hechos violentos ocurridos en el departamento de La Guajira. Según expone, parte del material audiovisual difundido recientemente habría sido manipulado o sacado de contexto, que no se ajusta a la realidad.

“El conflicto no puede explicarse atribuyendo toda la violencia de una región a una sola persona o grupo”, señala en la presente, y también reconoce la complejidad del conflicto armado y el impacto histórico que este ha tenido sobre el territorio.
Nain ‘el bendito menor’ recordó que, en el marco de la política, ha sido reconocido como gestor de paz, precisamente para facilitar acercamientos y contribuir al desescalamiento del conflicto. En ese sentido, insistió en que la salida a la violencia no puede ser exclusivamente militar, sino integral, con enfoque territorial, social y humano.
En la carta, manifestó su disposición a asumir compromisos “claros, verificables y progresivos” orientados a la reducción real de la violencia y el respeto por la población civil a través de narrativas que, según advierte, fomentan el odio y cierran las puertas al diálogo.

Finalmente, informó que designó al abogado Cristian Morelli como su apoderado para un canal de comunicación con el Estado y pidió que se actúe con objetividad y responsabilidad, evitando juicios que confronten.
“La paz no se construye con estigmatización ni silencios forzados, sino escuchando todas las voces”, concluye el documento.


