La protesta de habitantes de Puebloviejo afectó durante horas la conexión entre Magdalena y Atlántico en pleno puente festivo. Aunque la Gobernación lideró un Puesto de Mando Unificado para recuperar la movilidad, persisten los interrogantes sobre la prevención del cierre y las soluciones al desabastecimiento.
La falta de agua potable volvió a poner en aprietos a cientos de viajeros y transportadores en la Troncal del Caribe. Habitantes de Puebloviejo bloquearon varios puntos de la vía Santa Marta–Barranquilla para exigir respuestas frente a las fallas en el suministro, ocasionando largas filas de vehículos en plena temporada de receso escolar.
La situación provocó cuestionamientos sobre la capacidad de respuesta de las autoridades, especialmente porque, según denuncias de personas afectadas, la manifestación habría sido anunciada con anterioridad. Conductores y pasajeros tuvieron que esperar durante horas para continuar sus recorridos, mientras también se reportaron denuncias sobre hechos de violencia contra algunas personas durante la congestión.
¿Qué hicieron las autoridades para recuperar la movilidad?
La Gobernación del Magdalena, a través de la Secretaría del Interior, lideró un Puesto de Mando Unificado (PMU) con participación de las autoridades municipales y el Ministerio Público. La Policía Nacional intervino para facilitar el diálogo y contribuir al levantamiento del bloqueo.
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Después de las gestiones, la carretera quedó habilitada en ambos sentidos, aunque inicialmente el tránsito avanzó con lentitud. La intervención permitió recuperar la circulación, pero no resolvió por sí misma el problema que llevó a los residentes a protestar.
La Alcaldía y Servipueblo, ante el desafío de garantizar el agua
La atención se concentra ahora en la responsabilidad de la Alcaldía de Puebloviejo, encabezada por Brando Márquez, y de la empresa Servipueblo, como actores llamados a coordinar respuestas frente a las dificultades del servicio de acueducto.
Durante el PMU se solicitó establecer y ejecutar un plan de contingencia serio, coordinado y efectivo que permita garantizar el suministro de agua potable. Las dificultades reportadas en la distribución mediante carrotanques también han generado inconformidad entre los habitantes, que reclaman una solución que responda a sus necesidades.
¿Se pudo prevenir el cierre vial?
Uno de los principales interrogantes es qué medidas se adoptaron antes de la protesta, si las autoridades conocían la posibilidad de un bloqueo y qué acciones se adelantaron para evitar que la crisis del agua terminara afectando una carretera estratégica para el turismo, el transporte de carga y la conexión entre los dos departamentos.
También queda por esclarecer qué gestiones se realizaron mientras los viajeros permanecían detenidos y qué resultados concretos se obtuvieron antes de recuperar la movilidad. La información disponible no permite establecer por sí sola si hubo una omisión específica de algún funcionario.
La gobernadora Margarita Guerra hizo un llamado a la Alcaldía y a Servipueblo para coordinar medidas que eviten nuevas interrupciones. El acompañamiento departamental deberá traducirse en seguimiento y exigencia de resultados, mientras las autoridades municipales y el operador del servicio deben responder por las acciones que les corresponden.


