El señalado cabecilla de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada llegó a convertirse en uno de los hombres más buscados de la región, pero lejos de permanecer oculto, apareció en videos, centros comerciales y diferentes espacios públicos, exhibiendo vehículos, armas y un estilo de vida que contrastaba con el cerco de las autoridades.
Naín Andrés Pérez Toncel, conocido con los alias de ‘Naín’ o ‘El Bendito Menor’, pasó en pocos años de integrar las estructuras armadas de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN) a convertirse, según las autoridades, en uno de los principales cabecillas de esta organización criminal.
De acuerdo con información conocida por las autoridades, habría ingresado a la estructura en 2019 como sicario y posteriormente fue escalando posiciones dentro de la organización. Su accionar habría estado relacionado con homicidios, narcotráfico, extorsiones y control territorial en sectores del Magdalena y La Guajira.
Investigaciones de inteligencia lo ubicaron además como uno de los hombres con influencia sobre corredores estratégicos de la región Caribe, particularmente en zonas comprendidas entre Santa Marta y Riohacha.
Su nombre apareció relacionado con diferentes hechos violentos y con actividades de la organización criminal.
Pero más allá de los señalamientos judiciales y de inteligencia, hubo otro aspecto que convirtió a ‘Naín’ en una figura particularmente mediática: la manera en que se mostraba públicamente pese a ser buscado por las autoridades.
Un hombre buscado que se mostraba sin temor
Mientras las autoridades aumentaban la presión para localizarlo y sobre su cabeza se mantenía una millonaria recompensa, ‘Naín’ aparecía en fotografías y videos disfrutando de vehículos de alta gama, motocicletas, fiestas y diferentes escenarios públicos.
En Santa Marta circularon versiones y registros audiovisuales que lo ubicaban movilizándose por distintos sectores de la ciudad e incluso frecuentando lugares de alta concurrencia. Entre los escenarios mencionados estuvieron centros comerciales y espacios de entretenimiento, algo que generaba sorpresa debido al nivel de búsqueda que existía sobre él.
También fueron difundidas versiones sobre su presencia en la denominada Ciudad de Hierro en Santa Marta, donde, según el material que circuló en redes sociales, habría estado como cualquier otro ciudadano, sin aparentar preocupación por el operativo de búsqueda que se mantenía en su contra.
Su exposición no se limitaba a Santa Marta. En La Guajira también fueron conocidos registros en los que aparecía acompañado de hombres armados y de su pareja sentimental, Rosa Angélica Tarazona, alias ‘La Bebecita’.
Las redes sociales, otro escenario de poder
‘Naín’ convirtió las redes sociales en una especie de vitrina de su vida. A través de fotografías y videos mostraba vehículos, motocicletas, armas, dinero y reuniones, mientras las autoridades intentaban establecer su ubicación.
En 2026 volvió a aparecer públicamente en diferentes ocasiones. Uno de los episodios que más llamó la atención ocurrió cuando fue visto junto a ‘La Bebecita’ durante una caravana de motocicletas en territorio guajiro.
Incluso protagonizó una confrontación pública con otro hombre conocido como alias ‘Danielito’, quien lo habría retado mediante videos publicados en redes sociales.
Posteriormente, el señalado cabecilla difundió una conversación en la que su supuesto retador terminó ofreciéndole disculpas.
Estos episodios reforzaron la imagen de un hombre que no solo buscaba evadir a las autoridades, sino que también utilizaba las redes sociales para proyectar poder e intimidación.
Una recompensa de $500 millones
La persecución contra ‘Naín’ aumentó considerablemente cuando el Gobierno ofreció una recompensa de hasta 500 millones de pesos por información que permitiera localizarlo.
Para entonces, las autoridades ya lo consideraban un objetivo de alto valor debido a su presunto papel dentro de las ACSN y a la influencia que tendría sobre diferentes actividades criminales en el Caribe.
Incluso, en medio del proceso de búsqueda, el propio ‘Naín’ llegó a reaparecer públicamente para burlarse de la recompensa y mostrar que continuaba en libertad.
Del proceso de sometimiento a convertirse en objetivo presidencial
Su nombre también quedó ligado al proceso de paz y sometimiento que adelantaban las autoridades con estructuras criminales. Sin embargo, mientras avanzaban esos acercamientos, la Fuerza Pública continuaba señalándolo por su presunta participación en actividades delictivas.
La situación cambió con la llegada del presidente Abelardo De La Espriella, quien convirtió públicamente a ‘Naín’ en uno de los objetivos prioritarios de su política de seguridad.
En julio de 2026, el mandatario le ordenó al ministro de Defensa designado, general Jorge Enrique Mora, considerar a ‘Naín’ como “uno de los objetivos de alto valor” de su Gobierno y preparar las acciones correspondientes para capturarlo o abatirlo en caso de que opusiera resistencia.
“Seré implacable con aquellos que siembran la violencia y la muerte”, había advertido el mandatario.
Días después, De La Espriella volvió a endurecer su discurso contra los grupos criminales y aseguró que quienes desafiaran al Estado tendrían que enfrentar la fuerza de las armas y las leyes de la República.
Así, el nombre de ‘Naín’ terminó convirtiéndose en uno de los símbolos de la confrontación entre el Gobierno y las estructuras criminales que operan en el norte del país.
De un hombre señalado por las autoridades como sicario y posteriormente como cabecilla de una estructura criminal, pasó a ser uno de los objetivos de alto valor del Gobierno nacional, mientras su particular manera de mostrarse en público, recorrer distintos lugares y exhibirse en redes sociales alimentaba la percepción de que se sentía intocable.
Ahora, tras el operativo reportado preliminarmente este 4 de septiembre en Riohacha, en el que las autoridades señalan que habría muerto junto con alias ‘La Bebecita’ y otros hombres, queda pendiente el esclarecimiento de las circunstancias exactas del procedimiento.


