Desde Barranquilla, esta empresa familiar fortalece el empleo local y expande su distribución en el Caribe y otras regiones del país, combinando tradición, calidad y visión de crecimiento.
En una planta de Barranquilla, entre el movimiento de operarios, maquinaria y el aroma característico del jabón recién elaborado, ProMyl ha consolidado una historia empresarial que mezcla herencia familiar, visión comercial y crecimiento sostenido. Hoy, la compañía se dedica principalmente a la fabricación de jabones para lavar ropa y de tocador, con presencia en distintos municipios de la Región Caribe y otras zonas del país.

De la materia prima a la marca propia
La historia de la empresa comenzó hace cerca de 35 años, no como fabricante, sino como un negocio enfocado en la gestión de materia prima para grandes industrias del aseo.
Según relata Luis Miguel Medina Solano, encargado de mercadeo y recursos humanos, el punto de inflexión llegó cuando el fundador, Luis Medina Young, recibió parte de sus servicios en producto terminado, una oportunidad que les permitió entrar al mercado de la comercialización y construir una red propia de clientes.
Con el tiempo, la familia entendió que la jabonería podía convertirse en el corazón del negocio. Hace siete años decidieron apostarle de lleno a esta línea, iniciando una etapa marcada por el aprendizaje comercial, la adaptación a nuevas dinámicas con clientes y el fortalecimiento de su red de distribuidores.

Una empresa que crece con su gente
Hoy, ProMyl genera cerca de 25 empleos, muchos de ellos ocupados por habitantes de Barranquilla y sectores cercanos a la planta, lo que refuerza su impacto en la economía local.
Esa dimensión humana sigue siendo una de las bases de la compañía: una empresa que ha crecido sin desligarse de su origen familiar.
Su expansión comercial ya alcanza mercados como La Guajira, Santa Marta, Bolívar, Sucre, Córdoba y Ocaña, consolidando una presencia importante en el Caribe y avanzando hacia el interior del país.
En Barranquilla, una plaza altamente competitiva, la marca ha logrado posicionarse gracias a su trabajo con distribuidores, autoservicios, graneros y tiendas tradicionales.
El proceso detrás de cada barra
Detrás de cada jabón hay un proceso industrial que combina técnica y experiencia: desde la mezcla de agua, sal y soda, pasando por la reacción con grasas en el tanque reactor, hasta las fases de coloración, fragancia, endurecimiento y compactación.
Actualmente, la empresa produce entre 90 y 100 toneladas mensuales, una capacidad que refleja la madurez alcanzada por la marca.
Un legado que sigue abriendo mercado
Más que una empresa de jabones, ProMyl representa la evolución de un legado familiar. Su nombre, abreviación de Productos Medina Young Luis, resume la identidad con la que ha crecido: cercanía, constancia y visión empresarial.
Desde Barranquilla, la familia continúa impulsando una marca nacida en casa, con la meta de seguir llegando a más hogares del Caribe y Colombia.


