El sacerdote Fajid Yacud, director del cementerio, aclaró los hechos.
En la mañana de este miércoles varias páginas de Facebook hicieron viral un vídeo, donde un ciudadano denunciaba la presunta profanación de una tumba en el cementerio San Miguel, en Santa Marta.
En la grabación, que corrió rápidamente por todas las redes sociales, se evidencia un féretro partido, al parecer, con restos humanos y tendido en los pasillos del campo santo rodeado de basura.
Ante la denuncia que presentó el hombre y los comentarios de rechazo que no se hicieron esperar por los cibernautas, el padre Fajid Yacud, director del cementerio, hizo su pronunciamiento y esclareció lo sucedido.
Según su versión “a uno de los sepultureros se le había programado una exhumación y él la estaba haciendo. Hace pocos días falleció un hombre arrollado por un camión, entonces el sepelio venía en camino y sus familiares no habían hecho vuelta de servicio del cementerio”.
El padre Fajid agregó que al no tener espacio en el campo santo, el sepulturero tenía que sacar un cadáver para poder darle cristiana sepultura al ciclista que había perdido la vida sobre la Avenida del Río.
“El muchacho, por la carrera, deja esa exhumación que estaba haciendo y sale a hacer la otra, motivo por la carrera, de que al otro difunto había que meterlo y todavía la bobeda no se había desocupado. Y si alguna persona es respetuosa con el trato de los difuntos, soy yo”, puntualizó.
El director del cementerio argunenta que los hechos, que quedaron grabados en cámaras, se presentó por una “cuestión de carrera”.
“No suele suceder en el cementerio San Miguel. Yo soy muy cuidadoso con eso, com soy cuidadoso de que esos desechos van a una basura especial, donde lo recoge también un carro espcial porque son desechos tóxicos”, afirmó.
Finalmente recalcó que el cementerio, que era un ‘escondite’ para consumir sustancias alucinógenas, hoy las familias pueden llegar “con toda confianza”.
