La tarde de este viernes estuvo marcada por un cambio inesperado en las condiciones climáticas de Santa Marta.
Luego de varias semanas de altas temperaturas y un fuerte verano que ha golpeado a la ciudad, un aguacero cayó sobre distintos sectores, especialmente en El Rodadero, donde el cielo se cubrió de nubes oscuras y la lluvia refrescó el ambiente.
La precipitación fue recibida con alivio por residentes y turistas, quienes durante los últimos meses han soportado jornadas de intenso calor y elevadas sensaciones térmicas.
Aunque las lluvias no se prolongaron por mucho tiempo, sí permitieron una disminución temporal de las altas temperaturas que han caracterizado los últimos días en la capital del Magdalena.


