Las adolescentes Sherrydan Sofía Hernández Noriega y Keyla Nicolle Hernández Noriega habían sido reportadas como desaparecidas. Sus cuerpos fueron hallados días después en zona rural de Malambo. La Fiscalía avanza en el proceso contra dos sospechosos.
La investigación por el asesinato de dos hermanas adolescentes en el área metropolitana de Barranquilla dio un nuevo giro luego de que uno de los implicados revelara ante las autoridades el presunto motivo que lo llevó a cometer el crimen.
Las víctimas fueron identificadas como Sherrydan Sofía Hernández Noriega, de 14 años, y Keyla Nicolle Hernández Noriega, de 17, quienes habían sido reportadas como desaparecidas durante las celebraciones del Carnaval de Barranquilla de 2026.
Días después, las autoridades localizaron los cuerpos de las jóvenes enterrados en una zona rural del municipio de Malambo, lo que generó conmoción en el departamento del Atlántico.
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Según lo expuesto por la Fiscalía General de la Nación durante las audiencias judiciales, uno de los sospechosos aseguró que decidió acabar con la vida de las adolescentes porque las consideraba “faltonas”, al creer que podían delatarlos ante otras personas.
El relato presentado por el ente investigador indica que el agresor habría llevado a una de las jóvenes al patio del lugar donde se encontraban para interrogarla sobre supuestos vínculos con otros jóvenes. Posteriormente se produjo el ataque que terminó con la vida de las dos hermanas.
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Por este caso fueron capturados dos presuntos responsables: Juan David Taboada Olivera, de 19 años, conocido con el alias de “Tata”, y un menor de 17 años que también habría participado en los hechos. Ambos habrían tenido contacto previo con las víctimas antes de que ocurriera el crimen.
En el curso de la investigación, las autoridades también han recopilado material digital que forma parte del expediente judicial, incluyendo videos y conversaciones que evidenciarían amenazas contra las jóvenes. Este material fue hallado en dispositivos de los presuntos implicados y actualmente es analizado por los investigadores.
El caso provocó una fuerte reacción en Barranquilla y en todo el departamento del Atlántico, donde la desaparición y posterior hallazgo de las adolescentes generó indignación y reavivó el debate sobre la seguridad y la protección de menores de edad.


