El evento se desarrollaba en el barrio Nacho Vives.
Un quinceañero que se desarrollaba en Nacho Vives fue intervenido por las autoridades, debido a que tenían el equipo de sonido con alto volumen y estaban invadiendo el espacio público.
Hasta el lugar antes citado llegaron uniformados de la Policía Metropolitana de Santa Marta, quienes exigieron a los organizadores cancelar el evento debido a que tenían varias mesas en la vía pública, impidiendo el paso de peatones y vehículos.
El suceso quedó registrado en un video, donde se puede observar como los agentes ordenaron a los presentes apagar la música y recoger las sillas y mesas.
Los familiares amigos y conocidos fueron los encargados de recoger la silletería y las mesas del lugar.
Así fue:
