La propuesta del presidente electo Abelardo de la Espriella de posesionarse en una base militar encontró su primer obstáculo. La Presidencia de la República le respondió que, por ahora, la ceremonia debe realizarse en el Capitolio Nacional, tal como lo establece la ley.
A través de una comunicación oficial, el Gobierno de Gustavo Petro explicó que no tiene facultades para autorizar que el acto de transmisión de mando se lleve a cabo en una instalación militar o en un lugar diferente al Congreso.
La respuesta también dejó claro que la solicitud de visitar de manera anticipada varias guarniciones militares, entre ellas Tolemaida, CAMAN, la Vigésima Brigada en Popayán y el Cantón Militar Pichincha en Cali, no puede tramitarse bajo el argumento de realizar allí la ceremonia presidencial.
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No obstante, el debate jurídico sigue abierto. Mientras algunos expertos sostienen que la posesión podría hacerse fuera del Capitolio si así lo aprueban el Senado y la Cámara de Representantes. otros recuerdan que la Constitución exige que el presidente jure su cargo ante el Congreso, aunque no necesariamente dentro de su sede habitual.
Pese a la discusión sobre el lugar de la investidura, el protocolo para el cambio de mando continuará su curso. Como lo establece la normatividad vigente, el presidente saliente Gustavo Petro deberá imponer a Abelardo de la Espriella la Orden de Boyacá en grado de Gran Collar, antes de la ceremonia oficial del próximo 7 de agosto.


