El sistema recorre cerca de 25 metros y fue diseñado para facilitar el acceso de los huéspedes a diferentes zonas del hotel, sin perder la vista de la bahía.
Taganga tiene una nueva forma de moverse por sus montañas. El Hotel Bahía Taganga puso en funcionamiento un funicular que conecta diferentes espacios del establecimiento y que, además de facilitar el desplazamiento de los huéspedes, busca convertirse en uno de los atractivos de la experiencia turística.

El sistema tiene un recorrido de aproximadamente 25 metros y funciona con un equipo de tracción importado, acompañado de un sistema electromecánico con frenos asistidos y mecanismos de emergencia. La estructura fue adaptada a las condiciones del terreno y del entorno.
Uno de los detalles que más llama la atención es el diseño de la cabina. La idea fue mantener una estructura abierta visualmente para que quienes la utilicen puedan disfrutar del paisaje durante el recorrido. Para su construcción se tomaron como referencia proyectos desarrollados en España, pero el modelo fue adaptado para este lugar.
Los rieles fueron elaborados con canales de acero al carbón y cuentan con un recubrimiento especial pensado para protegerlos de las condiciones ambientales de la zona. Antes de ponerlo en funcionamiento, el sistema fue sometido a diferentes pruebas manuales y se incorporaron elementos de seguridad acordes con las normas aplicables a este tipo de equipos.
El funicular cuenta con paradas que permiten conectar zonas como la recepción, el restaurante y la cocina. La construcción estuvo a cargo de Mideros Ingeniería Mecánica S.A.S., empresa con sede en Manizales dedicada a proyectos de ingeniería mecánica.
Para Luis Ángel Reyes, subdirector de Promoción y Mercadeo del Instituto de Turismo, este tipo de iniciativas aportan al desarrollo turístico de la ciudad y representan un diferencial para destinos como Taganga.

La apuesta también apunta a que el funicular sea parte de la experiencia del visitante. Desde el hotel destacan que el recorrido permite llegar de manera más cómoda a zonas como la piscina y otros espacios del establecimiento, mientras se mantiene la posibilidad de apreciar el paisaje.
Omar Hernán García Silva, presidente ejecutivo de Hotelco Magdalena, invitó a los turistas a seguir visitando Taganga y Santa Marta, destacando el paisaje, las playas y las posibilidades de descanso que ofrece este sector. Para él, el funicular se suma a una oferta que busca mostrar el destino desde otra perspectiva.

Así, una estructura pensada inicialmente para resolver una necesidad de movilidad terminó convirtiéndose también en un nuevo atractivo para quienes llegan a este tradicional pueblo de pescadores.


