La Procuraduría General de la Nación le puso presión a la Superintendencia Nacional de Salud: tiene tres días para explicar qué va a pasar con la Nueva EPS, en medio de problemas que siguen sin resolverse.
El futuro de Nueva EPS, la que más afiliados tiene en Colombia, sigue en el aire. La intervención del Gobierno se venció el 2 de abril y, hasta ahora, no hay claridad sobre si continuará o no.

Por eso, la Procuraduría le pidió a Supersalud respuestas claras y con documentos que respalden si todavía hay razones legales para que el Estado siga manejando la entidad. En total, son siete preguntas clave las que deberá responder.
Además, el ente de control solicitó informes internos, actas de reuniones y reportes financieros. Incluso, llamó la atención sobre un documento de febrero de 2026 que debía entregarse en marzo y que, al parecer, nunca llegó.
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Los reportes muestran que los problemas en Nueva EPS siguen siendo serios. En el manejo del dinero, todavía hay fallas en los controles y se ha vuelto común adelantar pagos a clínicas y médicos para tapar huecos en el sistema.

En cuanto a las cuentas médicas, la EPS trabajó hasta agosto de 2025 con procesos manuales que generaron retrasos. Aunque después cambiaron de sistema, los problemas no se han solucionado del todo.
También hay rezagos en tecnología: equipos viejos, fallas de seguridad y dependencia de un solo centro de datos. Incluso, muchas operaciones todavía se hacen en Excel.
A esto se suman líos en contratación, como acuerdos sin papeles firmados y pocos proveedores concentrando los servicios, lo que aumenta los riesgos.
Con este llamado, la Procuraduría busca que Supersalud deje claro si la intervención sirvió o si, por el contrario, la situación obliga a que el Gobierno siga metido en el manejo de una de las EPS más importantes del país.


