Líderes denuncian que quieren instalar una tubería más pequeña a la acordada, lo que podría provocar rebosamientos de aguas residuales en plena vía principal.
Una nueva tensión comunitaria se encendió en el barrio Líbano 2000, donde residentes alzaron la voz en medio de las obras de pavimentación que ejecuta la Gobernación del Magdalena con el programa ‘Mi Calle’. El motivo no es la intervención vial, sino lo que consideran una decisión técnica que podría traer consecuencias graves.
El presidente de la Junta de Acción Comunal, Alberonis Pallares Ramos, dejó clara la postura de la comunidad: respaldan la pavimentación, pero rechazan la instalación de una tubería de aguas residuales de menor capacidad a la que previamente se había acordado.
Según explicó, en mesas de trabajo con la empresa Essmar y constructoras se había definido la instalación de una red de 24 pulgadas, pensando en el crecimiento urbanístico del sector y en evitar futuras emergencias sanitarias. Sin embargo, durante la ejecución actual denuncian se intenta conectar una tubería de 12 pulgadas a un sistema ya existente.
Le puede interesar:Se la llevaron de su casa y horas después apareció muerta: el crimen de Jessica Pérez destapa una cacería contra su familia en Sevilla
La preocupación no es menor. Los habitantes temen que esta modificación termine provocando rebosamientos de aguas residuales, especialmente en una vía clave por donde transitan varios barrios. Recuerdan que en zonas cercanas, como el sector de La Piragua, ya se han presentado situaciones similares, donde las lluvias convierten las calles en corrientes contaminadas.
A esto se suma otro punto de conflicto: la falta de claridad en la ejecución del proyecto. Pallares cuestionó que los responsables de la obra no habrían mostrado permisos ni documentación técnica cuando fueron solicitados, lo que incrementa la desconfianza entre los residentes.
La comunidad fue enfática en su advertencia: no permitirán la conexión de la nueva tubería bajo estas condiciones. Exigen que se retomen las mesas de diálogo y se respeten los acuerdos iniciales, antes de avanzar con cualquier intervención.


