Las autoridades confirmaron que las adolescentes no estaban secuestradas, sino hospedadas en un hotel en la Isla de Barú; su desaparición generó temor en Barranquilla, donde familias temían un desenlace similar al de las hermanas halladas sin vida el pasado lunes 2 de febrero en una fosa común.
Luego de varios días de incertidumbre y amplia difusión en redes sociales, las adolescentes Emily Sophia Borrero Tapias, de 14 años, y María de los Ángeles Sánchez Garrido, de 13, fueron ubicadas en la Isla de Barú, en jurisdicción de Cartagena, tras haber sido reportadas como desaparecidas en el norte de Barranquilla.
El caso, que había generado fuerte preocupación en la capital del Atlántico, tomó un giro distinto luego de que las autoridades confirmaran que las menores no estaban retenidas por estructuras criminales ni habían sido víctimas de secuestro.
De acuerdo con la información conocida, ambas jóvenes se encontraban juntas y, al parecer, habrían viajado con un grupo de otros jóvenes hacia la zona insular después de asistir a una rumba el fin de semana.
La búsqueda fue asumida por unidades especializadas del Gaula, que adelantaron labores de inteligencia y verificación. El rastreo incluyó el análisis de cámaras de seguridad y la reconstrucción de los posibles desplazamientos de las adolescentes, lo que permitió establecer una ruta que condujo hasta Barú.
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La desaparición de las adolescentes generó profunda conmoción en la ciudad, no solo por la rápida difusión de sus fotografías y datos personales en redes sociales, sino también por el contexto reciente que mantiene en alerta a la comunidad. Días atrás, dos hermanas que también habían sido reportadas como desaparecidas fueron halladas sin vida el pasado lunes 02 de febrero, un hecho que estremeció al área metropolitana.
Ante ese antecedente, familiares temían que el caso de Emily Sophia Borrero Tapias y María de los Ángeles Sánchez Garrido pudiera tratarse de un rapto bajo circunstancias similares, lo que aumentó la angustia colectiva mientras avanzaban las labores de búsqueda.
Las menores fueron finalmente ubicadas en buen estado y puestas bajo protección de las autoridades correspondientes, descartándose así que se tratara de un caso aislado de criminalidad organizada.


