El inicio del año trae un repunte de infecciones respiratorias y las autoridades refuerzan el llamado a la vacunación y al autocuidado ante una variante que se propaga con rapidez.
Con la llegada del nuevo año, el sistema de salud colombiano activó alertas preventivas ante el incremento de casos de influenza y otras infecciones respiratorias, un comportamiento estacional asociado a los cambios climáticos, el regreso a clases y la reactivación de las actividades laborales.
Dentro de este panorama, la variante H3N2 de la influenza A concentra especial preocupación por su alta transmisibilidad y la intensidad de los síntomas, que superan los de un resfriado común y pueden afectar seriamente la rutina diaria de quienes la contraen.
La enfermedad suele aparecer de forma repentina, con fiebre elevada, tos persistente, congestión nasal, dolor de garganta, cefalea, dolores musculares, escalofríos y un cansancio marcado. A diferencia del resfriado, cuya evolución es gradual, la influenza se manifiesta de manera abrupta, generalmente entre dos y tres días después del contagio.
Le puede interesar: El fuego arrasó con su casa, pero no con su fe: el grito de auxilio de María Rosales que conmueve a Santa Marta
En la población infantil, los cuadros pueden agravarse con irritabilidad, dolor de oído, vómitos, diarrea y malestar gastrointestinal, lo que incrementa el riesgo de complicaciones si no se recibe atención médica oportuna. Adultos mayores, personas con enfermedades crónicas y quienes presentan un sistema inmunológico debilitado conforman los grupos más vulnerables.
La directora científica de Heel Colombia, Claudia Sánchez, alertó sobre el aumento sostenido de la circulación del virus H3N2 en distintas regiones del mundo, lo que refuerza la necesidad de fortalecer las estrategias de prevención, el diagnóstico temprano y el manejo integral de los pacientes, especialmente en los sectores de mayor riesgo.
Las autoridades sanitarias recordaron que el virus se transmite principalmente por gotas respiratorias al hablar, toser o estornudar, así como por el contacto con superficies contaminadas. Además, una persona puede contagiar incluso antes de presentar síntomas, lo que dificulta su control.


