Una madre y sus dos hijas fueron halladas sin vida días después; el principal señalado habría intentado quitarse la vida tras el crimen.
Lo que comenzó como un silencio extraño terminó revelando una escena devastadora. En el barrio Atalayas, en la localidad de Bosa, en Bogotá, la comunidad despertó con una noticia que sacudió a todos: dentro de una vivienda fueron hallados los cuerpos sin vida de una mujer de 42 años y sus dos hijas, de 20 y 17 años.
El principal señalado es Cristian Camilo Valencia Hurtado, pareja de la mujer y padrastro de las jóvenes, quien fue encontrado en el lugar y capturado por las autoridades.
Según el reporte oficial, el hombre fue trasladado a un centro médico tras presentar signos de intoxicación, lo que apunta a un presunto intento de envenenamiento luego de los hechos.
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La escena no solo dejó dolor, sino también preguntas.
De acuerdo con las primeras versiones, el crimen habría ocurrido varios días antes del hallazgo. Fue hasta una llamada de vecinos al 123 que la Policía llegó al lugar e ingresó por la fuerza, encontrándose con la tragedia.
Familiares y conocidos ya habían notado la ausencia de las víctimas desde días atrás. La preocupación creció… hasta que se confirmó lo peor.
Pero más allá del hecho puntual, comienzan a salir a la luz antecedentes que agravan la situación. Personas cercanas aseguran que el hombre ejercía violencia contra su pareja, una situación que, según relatan, era conocida en el entorno.
La historia de las jóvenes también golpea. Una de ellas estaba próxima a graduarse del colegio, mientras la otra avanzaba en su formación para convertirse en tripulante de cabina.
Hoy, sus proyectos quedaron truncados.
Las autoridades avanzan en la investigación para esclarecer completamente lo ocurrido y definir la situación judicial del capturado, mientras la comunidad intenta asimilar un hecho que dejó más que dolor: dejó una alerta sobre una violencia que, según versiones, ya venía ocurriendo.


