Por primera vez en 86 años, un equipo de Washington disputará la Serie Mundial. Los Nacionales, que se colaron en los playoffs con un boleto de comodín, han logrado la proeza bajo las órdenes del mánager Dave Martínez.
Y antes de desatar el festejo con champaña en el clubhouse, el piloto boricua hizo una pausa cerca de la cueva. Alzó el trofeo plateado que acredita a Washington como monarca de la Liga Nacional y lo mostró a los fanáticos que seguían brincando y gritando en el graderío.
“Con frecuencia, las carreteras con muchos hoyos llevan a lugares bonitos”, dijo el mánager. “Y éste es un lugar hermoso”.
Washington anotó 7 veces en la primera entrada y Patrick Corbin recetó 12 ponches para que los Nacionales se impusieran 7-4 a los Cardenales de San Luis, barridos en la Serie de Campeonato de la Liga Nacional.
“Yo también seguía contando: Faltan 12 outs para la Serie Mundial, luego nueve, seis, tres”, relató el campocorto Trea Turner.
Los Nacionales consiguieron sus siete carreras en ese primer acto, todas cargadas a la cuenta del novato Dakota Hudson, quien realizó apenas 15 lanzamientos.
Ahora, Washington tendrá bastante tiempo para descansar y definir su rotación. En una semana, comenzará la Serie Mundial ante los Astros de Houston o los Yanquis de Nueva York. Houston lidera por 2-1 la Serie de Campeonato de la Liga Americana, luego de imponerse el martes 4-1 a los Bombarderos del Bronx.
La última vez que la capital estadounidense albergó una Serie Mundial fue en 1933, cuando los Senadores de Washington cayeron en 5 juegos ante los Gigantes de Nueva York. El único título de la ciudad en el béisbol se remonta a 1924, año en que los Senadores derrotaron a los propios Gigantes.
Los Senadores terminaron marchándose de la ciudad, que careció de club de Grandes Ligas durante más de tres décadas, hasta que los Expos emigraron de Montreal en 2005 y se rebautizaron como los Nacionales. Los Expos, fundados en 1969, jamás llegaron al Clásico de Octubre.
Y los Nacionales nunca habían avanzado en la postemporada. Tenían un récord de 0-4 en la serie divisional de la Liga Nacional durante los últimos siete años.
