Según la denuncia, a las mujeres les ofrecen trabajo en restaurantes de la capital del Magdalena, pero cuando llegan la despojan de sus pertenencias y las prostituyen.
Varias mujeres venezolanas vienen denunciando y alertando a las autoridades de una supuesta red de explotación sexual en Santa Marta, tema que preocupa a la administración distrital. Los testimonios de las migrantes son dramáticos.
De acuerdo a la denuncia que presentó Luzmila Rodríguez, a la emisora Radio Galeón de Caracol, al parecer, la banda de trata de mujeres y es liderada por proxenetas del vecino país, que con engaños les ofrecieron trabajo en restaurantes de la ciudad, pero al llegar las amenazaron, quitándoles sus pertenencias y las sometieron a todo tipo de vejámenes.
Seguidamente en su relato, la afectada manifestó que lo que la conllevó a salir de Venezuela fue la búsqueda de mejores condiciones de vida, para conseguir dinero y poder sostener a su familia.
“A mí me llamó una supuesta amiga, me dijo que me tenía un excelente trabajo en un restaurante en Maicao, La Guajira o Santa Marta y ella me pagó todos los pasajes para que yo viniera. Conmigo venían cuatro mujeres más del estado de Falcón y cuando llegamos al sitio donde supuestamente íbamos a trabajar, era un bar de prostitutas”, señaló Luzmila Rodríguez.
Asimismo, afirmó que, en el establecimiento para mayores de edad, se encontraban niñas de 17,18, 20 y 25 años que, al parecer, también eran explotadas sexualmente.
“Yo me doy cuenta de todo eso, refiriéndose a los trabajos a las que estaban sometidas las mujeres en el sitio, y lo que hago es llorar y llorar porque no tenía cómo devolverme. Me confié de ella porque pensé que verdaderamente era un trabajo en un restaurante y mira que era para prostituirse”, mencionó Rodríguez a la cadena radial, antes mencionada.
Luzmila, como pudo salió y buscó dinero para viajar a la capital del Magdalena, en donde también, según sus relatos, fue víctima de explotación laboral y sexual por parte de una familia.
“Llego a Santa Marta y empiezo a trabajar en una casa de familia. Allí me explotaron porque me ponían a hacer los quehaceres, lavaba la loza, planchaba y no más me pagaron 10 mil pesos por tres días. Además, el esposo de la señora de la casa me acosaba sexualmente y me tocaba la espalda, mis partes íntimas y no me respetaba”, afirmó la mujer venezolana.
Esta denuncia, que ya es conocida por las diferentes autoridades, prendió las alarmas y ya están trabajando de manera articulada para detectar más casos de explotación sexual y laboral en Santa Marta con venezolanos.
