Abordó el vehículo para para dirigirse a Ludlow, Inglaterra, y a pesar de que había 50 pasajeros, todos se hicieron los de la ‘vista gorda’.
Sophie Molineux, contó que ella y su esposo entraron al vagón del tren, y ante la negativa de las personas para cederles una silla (incluso las prioritarias), tuvieron que turnarse para cuidar al pequeño.
Sophie agregó que, durante el recorrido, tuvo que sentarse en el piso sucio y amamantar al pequeño. A pesar de ver esa situación, ningún pasajero le ofreció su silla.
“Cuando me senté en el piso, hubo personas que pasaron hacia el baño y vieron que estaba amamantando, pero nadie nos ofreció un asiento” dijo la pasajera.
Según su relato al diario británico Daily Mirror, que los pasajeros pasaban ignorándola “como si no quisieran llamar demasiado la atención”.
A continuación, las fotos de la mujer amamantando en el piso del vagón:
