Luis Alfredo Aponte y Lucy Hurtado habían sido reportados como desaparecidos luego de que hombres armados presuntamente los obligaran a salir de su vivienda en el corregimiento de Guachinte.
La búsqueda de Luis Alfredo Aponte y Lucy Hurtado terminó con un desenlace fatal. La pareja de adultos mayores fue encontrada sin vida durante la madrugada del miércoles 7 de octubre en una carretera rural de Jamundí, Valle del Cauca, horas después de que, según información preliminar, varios hombres armados los sacaran de la finca donde residían.
La pareja había sido reportada como desaparecida desde la tarde del martes 6 de octubre, cuando sus familiares comenzaron a buscar información sobre su paradero y difundieron fotografías y volantes a través de redes sociales y grupos de mensajería.
De acuerdo con las primeras versiones, los hombres armados ingresaron a la finca Cusagui, ubicada en el corregimiento de Guachinte, y obligaron a las víctimas a abandonar la propiedad. Posteriormente, sus cuerpos fueron localizados en la vía que comunica el casco urbano de Jamundí con el corregimiento de Robles, con heridas ocasionadas por disparos de arma de fuego.
Investigan posible relación con disputas por predios
Entre las líneas preliminares que se analizan está la posibilidad de que el doble homicidio tenga relación con conflictos por invasiones de terrenos registrados en los últimos meses en esa zona rural.
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Sin embargo, las autoridades no han establecido oficialmente el móvil del crimen ni identificado a los responsables, por lo que esa hipótesis deberá ser confirmada o descartada durante la investigación.
La forma en que ocurrió el ataque y las circunstancias en las que la pareja fue sacada de su vivienda también forman parte de las preguntas que deberán resolver los investigadores.
La presencia de hombres armados preocupa a la comunidad
Habitantes de la zona han manifestado preocupación por la presencia de actores armados y las dificultades de seguridad que enfrenta el territorio. Según reportes conocidos sobre el caso, esta situación habría complicado el acceso de las autoridades al lugar para realizar las diligencias judiciales correspondientes.
Guachinte también ha afrontado problemas relacionados con el acceso al agua potable, luego de que el acueducto comunitario fuera atacado con explosivos en marzo.
El asesinato de Aponte y Hurtado vuelve a poner la atención sobre las condiciones de seguridad de las comunidades rurales de Jamundí, donde los habitantes han denunciado afectaciones derivadas de la presencia de grupos armados y disputas por el territorio.


