Comunidades campesinas y cafeteras de San Pedro, San Javier, Palmor y Siberia reportan nuevas afectaciones por las condiciones climáticas y piden la intervención de las autoridades para atender los daños y evitar mayores pérdidas.
Para las familias cafeteras de la parte alta de Ciénaga, las lluvias no solo representan un problema de movilidad. También significan pérdidas económicas y dificultades para mantener una actividad de la que dependen numerosos hogares de la Sierra Nevada de Santa Marta.
Productores de los corregimientos de San Pedro, San Javier, Palmor y Siberia reportan daños en cultivos de café, fincas e infraestructura utilizada para las labores agrícolas. Algunos caficultores aseguran que las pérdidas alcanzan una o más hectáreas de cultivo.
El impacto preocupa especialmente porque la recuperación de un cafetal puede requerir tiempo e inversión, mientras las familias deben continuar asumiendo los costos de producción y mantenimiento de sus fincas.
Sacar el café también se convierte en un desafío
A las pérdidas en los cultivos se suma el deterioro de diferentes caminos y vías terciarias de la zona rural.
Las lluvias han complicado algunos corredores utilizados diariamente por campesinos y productores para movilizarse entre las veredas y los corregimientos. Esta siempre también afecta el transporte de productos agrícolas, entre ellos el café, hacia los lugares donde posteriormente son comercializados.
La problemática cobra mayor importancia en una zona donde las condiciones geográficas ya representan un reto para la movilidad. Estudios y documentos técnicos sobre Ciénaga han identificado sectores de estos corregimientos con exposición a movimientos en masa y deslizamientos, riesgos que pueden aumentar durante periodos de lluvias intensas.
Viviendas y fincas también presentan daños
Los reportes de las comunidades no se limitan al sector productivo.
En diferentes puntos de la zona alta también se han registrado afectaciones en viviendas y techos, además de daños en infraestructura utilizada para las actividades agrícolas.
Para los habitantes, la preocupación aumenta debido a que esta emergencia se suma a situaciones registradas semanas atrás en sectores de la Sierra, donde otras familias ya habían resultado afectadas por las condiciones
Ante este panorama, las comunidades solicitan que la Alcaldía de Ciénaga, la Gobernación del Magdalena y los organismos de gestión del riesgo se desplacen hasta la zona para verificar directamente los daños.
Los habitantes piden atención para los puntos críticos de las vías, apoyo para las familias afectadas y acompañamiento para recuperar los cultivos que hayan sufrido pérdidas.


