Las víctimas aseguran que aceptaron una oferta laboral y, al llegar al lugar, fueron retenidas por hombres armados. Permanecieron más de un mes incomunicadas hasta que una denuncia permitió su rescate.
Lo que parecía ser una oportunidad para mejorar sus ingresos terminó convirtiéndose en una pesadilla. Dos personas fueron rescatadas por el Gaula Militar Valle de Aburrá y la Fiscalía General de la Nación, luego de permanecer, presuntamente, secuestradas durante más de un mes en una vivienda del corregimiento de San Antonio de Prado, en Medellín.
De acuerdo con las autoridades, las víctimas fueron engañadas mediante una oferta de trabajo que prometía una buena remuneración. Convencidas de que se trataba de una oportunidad laboral, el pasado 4 de junio llegaron al lugar acordado para reunirse con quienes serían sus supuestos empleadores.
Sin embargo, según el relato entregado a los investigadores, al llegar fueron interceptadas por hombres armados que, presuntamente, pertenecerían al grupo delincuencial La Oculta, organización que estaría al servicio de la estructura criminal El Limonar.
Bajo amenazas, las víctimas fueron llevadas hasta una vivienda donde permanecieron retenidas e incomunicadas. Allí, de acuerdo con la investigación, habrían sido obligadas a producir contenido para plataformas de adultos, material que posteriormente era comercializado por sus captores.
La desaparición de una de las víctimas despertó las alarmas de sus familiares, quienes, al no volver a tener contacto desde el día en que salió de su casa, denunciaron el caso ante las autoridades.
Esa información permitió que el Gaula Militar Valle de Aburrá, en coordinación con la Fiscalía, desplegara un operativo que culminó con el rescate de las dos personas y el inicio de las investigaciones para identificar y capturar a los responsables.
Tras este caso, la Cuarta Brigada del Ejército hizo un llamado a la ciudadanía para verificar cuidadosamente las ofertas de empleo que prometen altos ingresos o condiciones demasiado atractivas, advirtiendo que esta modalidad estaría siendo utilizada por organizaciones criminales para captar y explotar a sus víctimas.


