El doctor Lewis Cantley, de la Universidad de Cornell, lideró un estudio que reconfirmó la necesidad de dejar de lado las bebidas gaseosas, pues comprobó que están relacionadas con el desarrollo de cáncer en el cuerpo.
Cantley empezó con el análisis luego que en Estados Unidos aumentaran las cifras de personas menores de 35 años que padecían cáncer de intestino.
Aunque en los últimos tiempos se ha hablado de los riesgos de consumir bebidas azucaradas, varias personas prefieren ingerirlas.
El análisis, publico por el diario The Sun, y que fue hecho en ratones; concluyó que la glucosa y la fructosa presentes en las bebidas azucaradas aceleran el crecimiento de tumores intestinales, por lo tanto, beber demasiados refrescos incrementa la posibilidad de desarrollar cáncer de colon.
A pesar de que las pruebas se realizaron en roedores creados genéticamente para ser susceptibles al cáncer; los tumores que desarrollaban se alimentaban del azúcar y crecían más rápido en aquellos que tenían una mayor presencia de azúcar en su sistema.
