Marco Rubio aseguró que la operación se centró exclusivamente en capturar a Nicolás Maduro por tratarse del objetivo prioritario y explicó que detener a otros altos funcionarios del chavismo habría supuesto mayores riesgos y una escalada internacional.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, explicó las razones por las cuales la reciente operación militar estadounidense en Venezuela se concentró exclusivamente en la captura de Nicolás Maduro y su esposa, y no incluyó la detención de otros altos funcionarios del chavismo como Diosdado Cabello y el ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, pese a que ambos tienen cargos federales por narcotráfico y órdenes de captura vigentes en ese país.
En una entrevista concedida tras el operativo realizado en la madrugada del sábado 3 de enero, Rubio respondió a los cuestionamientos sobre por qué estas figuras clave del régimen venezolano, que continúan ejerciendo poder, no fueron arrestadas durante la misma acción. Ante la observación de que Padrino López sigue al frente del Ministerio de Defensa, pese a tener una recompensa de 15 millones de dólares y vínculos con Rusia, el jefe de la diplomacia estadounidense fue tajante: “No sé por qué te está confundiendo. Todavía están en el poder”.
Rubio subrayó que la operación tuvo límites claramente definidos desde su planeación. “Es muy sencillo. No vas a entrar y agarrar”, afirmó,al tiempo que explicó que ampliar el alcance del operativo habría implicado riesgos mayores y una escalada internacional.
“Ya se están quejando de esta operación. Imagínense los gritos que tendríamos de todo el mundo si de verdad tuviéramos que ir y quedarnos allí cuatro días para capturar a otras cuatro personas. Teníamos la máxima prioridad”, sostuvo.
Según el funcionario, la prioridad desde el principio fue Nicolás Maduro: “La persona número uno en la lista fue el hombre que afirmó ser el presidente del país, pero no lo era. Y fue arrestado, junto con su esposa, que también estaba imputada”, indicó.
Rubio detalló además la complejidad del operativo, al señalar que Maduro vivía dentro de una instalación militar. “Fue una operación bastante sofisticada y, francamente, complicada. No es fácil aterrizar helicópteros en medio de la mayor base militar del país”, explicó, descartando que se tratara de una misión simple.
“Eso no es una misión fácil. Y me preguntas por qué no lo hicimos en cinco otros lugares al mismo tiempo. Eso es absurdo”, agregó.
Finalmente el secretario de Estado reiteró que Estados Unidos no reconoce a Maduro como presidente legítimo de Venezuela.
“Hoy, un narcotraficante imputado que no era el presidente legítimo de Venezuela —a quien no reconocemos, que la administración Biden no reconoció, que más de sesenta países no reconocen, ni la Unión Europea ni muchos países de América Latina— fue arrestado”, concluyó.


