Habitantes denuncian que las carreras clandestinas ya dejan muertos, heridos y accidentes. Aseguran que, si las autoridades no intervienen, tomarán medidas para acabar con esta práctica.
Lo que durante meses ha sido motivo de temor e indignación para cientos de habitantes de Santa Marta podría llegar a un punto crítico. Los constantes piques ilegales que se realizan durante las noches de los martes y jueves sobre la Troncal del Caribe tienen agotada la paciencia de varias comunidades, que ahora advierten que podrían intervenir directamente si las autoridades continúan sin controlar la situación.
Líderes comunales de barrios como El Parque, Luz del Mundo, La Lucha, Las Acacias y otros sectores cercanos sostuvieron reuniones para analizar la problemática, que califican como insostenible debido al riesgo permanente que representa para conductores, peatones y los propios motociclistas.
Según denunciaron, entre las 11:00 de la noche y las 2:00 de la madrugada, grupos de entre 10 y 15 motociclistas convierten un tramo de aproximadamente cuatro kilómetros, entre la glorieta de La Piragua y la entrada al Sena Agropecuario de Gaira, en una pista clandestina de velocidad.
De acuerdo con la comunidad, durante las competencias los motociclistas alcanzan velocidades cercanas a los 100 kilómetros por hora, obligando prácticamente a quienes transitan por la zona a detenerse o exponerse a ser embestidos.
Le puede interesar: La cifra de fallecidos por el terremoto en Venezuela asciende a 1.450 mientras continúan las labores de rescate
Los residentes aseguran que esta práctica ya ha dejado un saldo trágico. Afirman que al menos dos personas han perdido la vida y varias más han resultado con lesiones de gravedad, además de registrarse múltiples accidentes de tránsito, especialmente en los retornos ubicados cerca del Estadio Sierra Nevada y el sector de Villa Betel.
“Esto es desesperante. Muchas personas regresan de sus trabajos durante la noche y deben atravesar esa vía con miedo porque en cualquier momento pueden ser arrolladas”, manifestó uno de los líderes comunitarios.
Los denunciantes sostienen que la Policía Metropolitana conoce lo que ocurre, pero aseguran que la respuesta ha sido insuficiente. Explican que, en varias ocasiones, las patrullas llegan al lugar, realizan un breve recorrido y se retiran, permitiendo que minutos después las carreras clandestinas continúen sin ningún control.
Ante este panorama, las comunidades anunciaron que darán un plazo para que las autoridades implementen acciones efectivas que per


