El candidato presidencial aseguró que los símbolos de la Selección Colombia no deben ser utilizados para promover candidaturas políticas. La controversia surgió luego de que simpatizantes de Abelardo de la Espriella acudieran a las urnas vistiendo la camiseta tricolor.
La utilización de la camiseta de la Selección Colombia durante la jornada electoral del pasado domingo generó un nuevo choque entre los candidatos presidenciales Iván Cepeda y Abelardo de la Espriella.
La polémica comenzó luego de que simpatizantes de De la Espriella asistieran a los puestos de votación vistiendo la camiseta amarilla de la Selección, una iniciativa que había sido promovida previamente por sectores cercanos a su campaña como una muestra de patriotismo y unidad nacional.
Ante esta situación, Iván Cepeda expresó su inconformidad y señaló que los símbolos que representan a todos los colombianos no deberían ser utilizados para identificar o favorecer a una campaña política en particular.
“El equipo de Colombia y su camiseta representan a toda la nación, no a una corriente política”, fue el mensaje central expuesto por el candidato, quien pidió que estos emblemas permanezcan al margen de las disputas electorales.
Las declaraciones provocaron un intenso debate en redes sociales, donde algunos usuarios respaldaron la posición de Cepeda, mientras que otros defendieron el derecho de los ciudadanos a vestir cualquier prenda durante la jornada democrática.
La controversia también motivó un pronunciamiento de la Federación Colombiana de Fútbol, entidad que manifestó que la Selección Colombia y sus símbolos deberían mantenerse alejados de los escenarios políticos.
No obstante, aclaró que no tiene facultades para impedir que los ciudadanos utilicen la camiseta en actividades de carácter no comercial.
Desde la campaña de Abelardo de la Espriella, la convocatoria fue presentada como una expresión de sentimiento patrio y no como un acto de apropiación de los símbolos deportivos del país.
Mientras avanza la carrera hacia la segunda vuelta presidencial, el episodio se suma a la lista de controversias que han marcado la campaña y refleja el alto nivel de confrontación política que vive Colombia en la recta final de las elecciones.


