La muerte de un paciente con leucemia linfoblástica aguda vuelve a encender la alarma sobre la crisis del sistema de salud en Colombia. El joven tenía una tutela fallada a su favor para recibir el medicamento blinatumomab, pero la orden no se cumplió.
La muerte de Jeisson Javier Pinzón Sandoval, un joven de 20 años que padecía leucemia, ha reabierto el debate sobre la crisis del sistema de salud en Colombia, luego de que falleciera mientras esperaba la entrega de un medicamento ordenado por médicos y respaldado por un fallo de tutela contra Nueva EPS.
El joven murió el 14 de marzo, tras varios meses esperando la entrega de blinatumomab, una inmunoterapia considerada clave en su tratamiento contra la leucemia linfoblástica aguda, enfermedad que le había sido diagnosticada en febrero de 2025.
Según se conoció, el medicamento había sido ordenado por su equipo médico como parte del tratamiento necesario para controlar una recaída de la enfermedad y permitir que el paciente pudiera someterse posteriormente a un trasplante de médula ósea.
De acuerdo con denuncias realizadas por el propio paciente y divulgadas por la Fundación Colombiana de Leucemia y Linfoma, el fármaco fue prescrito ocho meses después del diagnóstico, pero desde entonces comenzó una larga espera que nunca tuvo respuesta.
Pinzón aseguró que incluso contaba con una acción de tutela fallada a su favor, mediante la cual un juez ordenó a Nueva EPS suministrarle el medicamento. Sin embargo, la decisión judicial no fue cumplida.
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Ante el incumplimiento, el joven también interpuso un incidente de desacato, buscando que se obligara a la entidad de salud a cumplir con la orden. A pesar de estas acciones legales, el tratamiento nunca le fue entregado.
Denuncias públicas antes de su muerte
Días antes de fallecer, el joven decidió hacer público su caso a través de redes sociales, intentando acelerar la respuesta de las entidades responsables.
En esas publicaciones explicó que llevaba meses reclamando el medicamento, sin obtener una solución efectiva. Tras conocerse la denuncia, cuentas oficiales de la Superintendencia de Salud y de Nueva EPS respondieron solicitando sus datos personales para revisar el caso.
Sin embargo, la gestión no se concretó a tiempo para que el tratamiento pudiera ser suministrado.
Organizaciones alertan sobre retrasos en tratamientos
Tras conocerse el fallecimiento del joven, la Fundación Colombiana de Leucemia y Linfoma expresó su preocupación por el caso, señalando que refleja las dificultades que enfrentan muchos pacientes con cáncer para acceder a terapias oportunas dentro del sistema de salud.
Según la organización, el medicamento era fundamental para estabilizar al paciente y permitir que continuara con su tratamiento especializado.
Caso llegó hasta instancias internacionales
El caso de Pinzón también había sido incluido en una denuncia presentada ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
En ese documento, organizaciones de pacientes alertaron que al menos 15 personas con cáncer hematológico, entre ellas pacientes con leucemia, linfoma y mieloma múltiple, enfrentaban retrasos en la entrega de medicamentos o tratamientos prescritos, varios de ellos afiliados a Nueva EPS.


